Mi mamá también llora

jueves, 27 de febrero de 2014


Ser mamá parece que te da súper poderes. Sí. Cuando eres madre, y aún estás en el hospital piensas: "No puedo permitirme el lujo de ponerme mala", "ahora ya no debo estar triste", "tengo que ser fuerte", pero seamos realistas, somos mamás, no heroínas.

Los primeros días estás aturdida, descubriendo un poco tu 'nuevo' mundo. A ver, no voy a ser melodramática, pero quiero ser sincera, y a veces es duro, muy duro.

Cuando sales por la puerta del hospital, Maxi Cosi en mano, y bebé dentro, emites un suspiro, de esos de los que siempre te acuerdas, y para tus adentros guardas un "bueno, allá vamos".

Qué cierto aquello que dicen de que los bebés deberían venir con libro de instrucciones al nacer. Al principio lo buscas desesperadamente, pero os aseguro que no está. Entregan toda la documentación, les ponen las primeras vacunas y a casa, pero se les olvida decirnos dónde está el botoncito de 'off '.

Los nervios te invaden, esa sensación de llegar a vuestro hogar, ese sitio bien ordenado y limpio que nunca más volverá a ser el mismo. Y no es ironía, es la pura realidad.

Pero, ¿de verdad la vida te cambia tanto cuando esperas un bebé? Sinceramente no. Lo cierto es que depende mucho de la persona, de sus expectativas, de cómo era su vida antes de buscar un pequeñajo. En mi caso todo sigue igual, a excepción de que desde hace cuatro meses no sé lo que es dormir una noche del tirón (dato importante).

Cuando anuncias que estás embarazada hay gente que suelta el típico y esperado comentario: "Se acabaron los viajes", "bueno...disfrutad estos meses mientras que podáis" Yo disfruto cada día, y viajar, ¡Por supuesto que podemos! (quiero dedicar un post a los viajes con bebés) Todo depende de las ganas y el presupuesto que se tenga.

Nosotros seguimos saliendo y disfrutando de nuestros momentos. Me parece fundamental no centrarse en el bebé. Me explico. El niñ@ forma parte del equipo, pero no es el equipo. Somos tres, o cuatro o cinco, y cada uno necesita su atención. Hay que crearse momentos, delimitar el espacio. Cuidamos del peque las 24 horas del día pero hay que escoger esos ratitos para disfrutar de la pareja, hablar, comunicarse, salir a cenar o a dar un paseo solos. Parece complicado, pero no es así. No es nada malo os lo aseguro. En mi opinión es necesario para que la vida cambie lo menos posible.

Pero las mamás también lloramos. De alegría, de agotamiento, de frustración, de orgullo. Pensé que sólo me ocurría a mí, y una vez más me equivocaba, todas hemos pasado por lo mismo. Cuando tienes que despertarte cada dos horas, tres como mucho, a darle el pecho, agarrada a la barra de la cuna y tu cuerpo no responde de cansancio, lloras. Lloras cuando las lágrimas inundan las mejillas de ese pequeño e inofensivo bebé y no sabes por qué. Lloras. Lloras cuando intentas hacer todo lo mejor posible y ves que a veces las cosas no salen como tú esperas...entonces, también lloras. Lloras cuando piensas en tu madre, y quieres parecerte a ella y tienes la sensación de que nunca llegarás a ser tan fuerte. Lloras.

Pero también lloras cuando cada mañana una personita te da los buenos días dibujando una sonrisa en su cara, entonces se te ha olvidado la noche de agotamiento que has pasado. Lloras cuando te mira mientras le das el pecho, sintiéndose seguro en los brazos protectores de mamá. Lloras cuando ves a papá mimando, cuidando, creciendo y aprendiendo la también dura labor de ser padre. Lloras cuando tu bebé te reconoce entre miles de personas. Lloras y lloras de felicidad.

A un bebé como a cualquier persona, se le quiere cada día más. Cuando nace y le ves por primera vez sientes que es tuyo, que le quieres, pero no sabes cómo. Por mucho que la gente se empeñe en gritar a los cuatro vientos que en cuanto le ves sientes un amor inmenso, si, pero no tiene por qué ser del todo así. Cada día notas cómo le adoras más, cómo le vas conociendo, porque al principio es un completo desconocido que requiere tu atención. Entonces es cuando ese amor inmenso e incondicional comienza a florecer.

Bien es sabido que hay mamás que sienten rechazo o depresión después de dar a luz. De pasar esto, nunca os sintáis culpables. Las hormonas caprichosas nos juegan malas pasadas y la solución no es otra que relajarse, pedir ayuda e intentar disfrutar del momento. Por eso decía que es duro, muy duro. Ser padres es un trabajo difícil aunque muy gratificante.

Una vez superado el primer mes, lo demás os daréis cuenta de que es puro instinto. El o ella está intentando asimilar que ya no está en ese lugar calentito y protegido que es nuestra barriga. Aún no ve y percibe olores, para ellos también es complicado vivir en este mundo extraño lleno de luces y sonidos, de frío y de calor. Ese mes es de adaptación para unos y otros.
Todos lloraremos, todos lloramos, hasta que descubrimos que podemos, que nos superaremos porque el mayor regalo que nos puede dar la vida es no parar de crecer, como padres y lo que es mejor aún, como personas.
 
 


Os espero el lunes!! Recordad, primer parto, Bea da la bienvenida a su pequeña Clara.




El consejo de 'sabias'

lunes, 24 de febrero de 2014


Cuando te enteras que vas a ser mamá intentas asimilarlo todo, hacerte una idea de lo que está por llegar y comienzan a aparecer las ganas de enterarte de las cosas, de ponerte al día de mocos, cacas, pañales, y demás elementos que en unos meses se convertirán en el epicentro de tu vida.

Pues así fue como conocí a las ‘súper mamis’.  Nunca había entrado en foros, es la verdad, pero cuando decidí ser mamá curioseaba, contrastaba opiniones, me llamaba la atención ver como otras mujeres llevaban su embarazo, síntomas y demás. A muchas personas les cuesta reconocer que entran en foros, que cuentan su historia, que hablan con desconocidas/os de sus problemas, ¿Por qué?

Quizá este post está enfocado a abrir mentes y a invitar a conocer gente, al fin y al cabo las personas buscamos ser escuchadas, comprendidas, animadas, queridas, y os aseguro que no hay nada de malo en ello.

Aunque luego hablaré de las seis súper mamis, he de decir que cuando entré por primera vez en el grupo de embarazo encontré una gran familia, llena de mujeres valientes, fuertes. Vi lágrimas y sonrisas. Vi desesperación y vi esperanza. Vi a personas que sin conocerse sentían, querían, protegían, animaban. Las vi caer de golpe y levantarse con fuerza. Las vi curar heridas, abrir puertas, ganar energía. Hoy por suerte muchas de ellas sonríen a la vida pese a los baches porque esperan su deseado bebé. Hoy muchas de ellas han cambiado sus lágrimas de angustia por las de felicidad. A veces suceden los milagros y ellas lo saben.

No tenemos que sentir vergüenza por expresar nuestros sentimientos, por quererlos compartir. Todos tenemos familia, amigos, pero reconozcamos a veces podemos sentirnos más comprendidos por desconocidos, y sobre todo menos juzgados.

Cuando calculé que sería noviembre mi mes, no dudé en unirme a mamás que vivirían lo mismo que yo para entonces. Poco a poco, sabio destino, me acercó a ellas. Mis ‘súper mamis’.  Las seis magníficas, Saray, Xisca, Maca, Eli, Miriam y Bea. Cada una de un punto de España distinto e incluso traspasando fronteras, ya que Maca reside en Francia. Vivimos los siete embarazos juntas, como si cada una fuese a tener septillizos (¡qué locura!). Aún recuerdo el susto que nos pegó la pequeña Shamara en la semana 29. Revoltosa ella e impaciente por descubrir mundo, nos tuvo pendientes y preocupadas durante un par de semanas. Os aseguro que estuvimos a pie de cañón esperando a que la pequeña quisiese aguantar hasta su fecha, y así fue.

Ellas han estado siempre pendientes de mí. Imaginaos cómo vivimos los siete partos. Obviamente es algo que por supuesto merece la pena narrar y considero que contándolos muchas de vosotras podréis sentiros identificadas con alguno de ellos. Cada uno fue espectacular y diferente y todos  preciosos. Lloramos juntas, reímos juntas, y juntas nos llamamos mama por primera vez.  El próximo lunes conoceréis el parto de Bea y su pequeña Clara, a quien no esperábamos tan pronto y rompió todas nuestras apuestas.

Hace casi un año que nos conocemos y tenemos la suerte de poder decir que nos consideramos amigas, a fin de cuentas las amigas te dan la mano en los momentos malos y disfrutan contigo los momentos buenos y hasta ahora es lo que hemos hecho, ¿Qué más da que no nos conozcamos? Nos conocemos más de lo que nunca hubiésemos imaginado.

Os recomiendo www.babycenter.com/español, www.crecerfeliz.com . En estas páginas encontraréis foros, artículos, noticias que seguro pueden interesaros. Además en babycenter si os registráis, cada semana os mandarán un email explicándoos como cambia el bebé en esos días. Reconozco que a mí me encantaba recibirlo cada viernes, que era cuando cumplía, porque veía como mi pequeño crecía y qué estaba ocurriendo en mi interior. De hecho ahora me llegan mes a mes la evolución y os aseguro que aciertan en todo.

Otro consejillo es que os descarguéis la aplicación para móviles de Hero Baby, es muy útil en las últimas semanas de embarazo ya que dispone de un contador de contracciones que viene de maravilla (no en mi caso ya que nunca supe que era eso ;), pero todas mis mamis lo usaron y les funcionó).

Por otro lado, y siempre pensando en no extenderme (perdonad), en especial a esas mamis que están en el primer trimestre es recomendable y yo lo aconsejo, comprar el cinturón especial para el coche. Parece una tontería pero podemos evitar muchos riesgos innecesarios en el bebé. Podéis encontrarlo en Prenatal, Mothercare, Toys ‘r us por un precio aproximado de 60 euros. A mí me parecía excesivo,  la verdad, ya que sólo se usará durante 7/8 meses, por lo cual opté por buscar en internet y lo adquirí de segunda mano por tan solo 12 euros.
 
 
 
Una buen  idea es haceros tarjetas de Prenatal y Mothercare por ejemplo, ya que siempre encontraréis buenas promociones. En el caso de Prenatal cada dos o tres meses recibiréis en casa descuentos epersonalizados del 10%, 20% y 30% en ropa, carros, utensilios de baño e incluso cesta del hospital, que siempre vienen muy bien.
                                                                                                                                            

Nuestro pequeño gran consejo de sabias no es otra cosa que un lugar donde despejar la mente. Con ellas aprendo cada día una cosa nueva (que por supuesto iré compartiéndolas con vosotras). A ellas les dedico este post. Por que detrás de un niño feliz, siempre siempre hay una super mamá.
La semana que viene, primer parto, Bea y  la dulce y delicada Clara, no os lo perdáis porque quizá alguno de ellos os pueda resultar muy familiar.
Feliz lunes a tod@s!!!!!

¿Quién dijo miedo?

lunes, 17 de febrero de 2014

Os aseguro que me paso la semana pensando en todo lo que os quiero contar. Mi cabeza no descansa porque no quiero que nada se me olvide. Durante todo mi embarazo he 'recolectado' mucha información y deseo tanto compartirla, que espero no dejarme nada en el tintero (de ser así,  no dudéis en avisarme ehhh). Muchas me habéis pedido que hable del parto y de la lactancia, porque sé que algunas estáis en la recta final, pero creo justo dedicar algún post más a esas futuras mamis que están en búsqueda o disfrutando ya de sus primeros meses de tripita.

Creo firmemente que toda mujer ya sea mamá o no, tiene una capacidad extrema de organización mental; en el trabajo, en casa, con amig@s, con pareja... Pero si a dicha capacidad le sumamos las hormonas de la maternidad, nuestra mente es una bomba a punto de estallar. Por este motivo he reunido los 10 mejores consejos, que sin duda han hecho mucho más fácil mi embarazo y que espero os sirvan de ayuda.

1.      No agobiarse con las primeras compras. Aconsejo mirar todo con tiempo. A partir del cuarto mes es buen momento para empezar a mirar carros, cunas, cambiadores… Por mi experiencia diré que lo más importante es ser prácticos, para luego no arrepentirnos de la compra. Sé que si es el primer hijo tendemos a querer lo mejor, y de lo mejor, lo superior, pero os aseguro que eso no significa que sea lo correcto. Con el carro, como bien sabéis, tenéis millones de modelos y marcas para elegir (muy de moda el famoso Bugaboo o Stokke) A mi me preocupaba el peso, ya que como muchas conocéis, mis piernas…necesitan una pequeña ayuda. Nos decantamos por el Jané Rider Matrix, de dos piezas y la verdad es que no me arrepiento, ya que como el capazo actúa de Maxi Cosi te ahorras una pieza a la hora de viajar. Advierto que TODOS pesan, tened en cuenta que cuando lo vais a comprar lo probaréis vacío, sumadle varios kilitos, (yo le sumé cuatro) y os aseguro que se notan.

Quiero ser lo más breve posible (nunca lo consigo, lo se). Yo a mi bebé le cogí una cama convertible, ¿Por qué? No es necesario tener una habitación grande, le sirve como cuna/cama hasta los cuatro años, tiene tres cajones enormes para llenarlos de ropa, juguetes… Lo recomiendo 100% porque se gana en espacio y comodidad. Tened en cuenta que de esta forma se evita comprar habitación juvenil hasta pasados los 6 años. Ganar espacio para jugar era lo que buscaba, ya que al fin y al cabo es lo que primará durante mucho tiempo. De cualquier modo, elijáis lo que elijáis, recordad, sed PRÁCTICOS.
Antes de nacer Manuel pensaba comprarle millones de cosas (todas ellas inservibles, lo reconozco) y según pasa el tiempo…acabas simplificando, con un niño siempre se necesita simplificar (las que sois mamás estaréis totalmente de acuerdo conmigo).

2.      Una buena amiga me recomendó que me adelantase a la temida compra de pañales, y suerte que le hice caso. Sobre la semana 26 empecé a comprarle algún que otro paquete (es una manera de minimizar gastos y disponer de reservas los primeros meses) Mi consejo es que compréis varias marcas (ya hablaremos de pañales más adelante) La mayoría de mamás que conozco comenzaron con Dodot recién nacido (me incluyo) y funcionan bastante bien.

3.      A las 28 semanas podemos hacer algo que estamos deseando desde prácticamente el principio…Preparar la bolsa del hospital. Quizá os resulta pronto pero un bebé puede nacer a partir de la semana 26, y aunque espero que a ninguna os pase, a veces hay señales de parto que hacen que vayamos de inmediato al hospital y tener la bolsa lista es una ventaja. Para ello debemos tener cabeza, porque comprobaréis que luego no usaremos ni la mitad de todo lo que llevamos. Voy a contaros algo que me saca los colores J  y es que yo muy ‘digna’ llevé secador, plancha de pelo, hasta maquillaje, ¿Os creéis que no lo usé? Pues claro. Es que hasta pensar en ello me agotaba. Muchas amigas se rieron (ellas saben quienes son), pero es la pura realidad. Yo tuve una cesárea, y obviamente el cansancio era mayor y que narices ¡Acababa de parir!

4.      Llevar ropa interior de algodón. Si tenéis cesárea os vendrán estupendamente las tan ‘anti- eróticas’ braguitas de abuela de cuello vuelto (también conocidas como ‘faja-braga’). Reíros, reíros, pero serán unas perfectas amigas al menos hasta que desaparezcan los puntos. Este consejo también es aplicable a las que tengáis un parto natural, (¿o pensabais que os ibais a librar?) :)

5.      Depende del hospital dónde deis a luz debéis llevar más o menos cosas. En lo privado casi todo corre de vuestra cuenta, por lo cual preparad cinco o seis bodies, varios pijamas para el bebé, pañales, toallitas, cremitas, algún biberón por si acaso, chupete, varios camisones, compresas maternity, toquilla, vuestra carpeta de embarazo (importantísimo). Mientras que en un centro público la mayoría de lo necesario lo tenéis a vuestra disposición.  No os agobiéis. Lo mejor es realizar una lista para que no se nos olvide nada.

 6.  Un 'must' para una embarazada y reciente mamá que nunca debe faltar es PURELAN, de la marca Medela. Recordad bien este nombre, porque os va a ser muyyyy familiar a partir de ahora. El Purelan es el 'Dios' de las cremas antigrietas en el pecho. De hecho, podéis empezar a aplicárosla semanas antes de dar a luz. Su precio ronda los 18 euros, pero tiene el beneficio de que no es necesario retirarla antes de dar de mamar ya que por su composición no es perjudicial para el bebé. La textura es espesa y pegajosa, pero su olor recuerda a la dulce miel.
7. Esto que os voy a decir es un consejo que me dio mi matrona, que en su día no seguí, y estuve semanas arrepintiéndome. Comprad unas pezoneras. Yo usé las de la marca Medela (ya os dije que os iba a resultar familiar), cuestan alrededor de 10 euros, pero merecen mucho la pena. Si tenéis la inmensa suerte de no tener grietas, no son necesarias, pero si como yo habéis sufrido el 'mal de los chupetones'...son una gran ayuda. Quizá haya alguna enfermera de neonatos que me echará la bronca peeeeero, evitaros sufrimientos innecesarios y si lo véis factible, usadlas. Cuando hable de la lactancia hablaré de todo esto en profundidad, pero quiero que estéis preparadas.

8. Gestionad las visitas. Esto es típico, lo se, pero a veces no sabes por dónde empezar, y cuesta decir que no, os aseguro que acaba siendo necesario. El primer día estás pletórica, feliz, no te importa quien venga porque te encuentras al 200% de adrenalina, pero el segundo día...el segundo día se convierte en el primer día sin dormir, y el cansancio comienza a hacer mella.

9. Cuando vuestras madres, suegras, abuelas, tías, amigas y demás personas del sexo femenino os aconsejan descansar, hacedles caso por Dios (este es un punto fundamental).Se que el último trimestre es difícil; la barriga no para de crecer, los nervios empiezan a florecer...pero aprovechad y dormid, os aseguro que os acordaréis de las veces que os lo dijeron.

10.  Para todas las que estáis en el primer trimestre, hay numerosas páginas muy interesantes como Prenatal, Mothercare, El Corte Inglés que ofrecen charlas impartidas por matronas que si disponéis de tiempo, son muy interesantes. También hay páginas que regalan canastillas con muestras que siempre vienen muy bien, aquí os dejo varios enlaces: http://www.canastilladelembarazo.com/, http://www.laaventuradesermadre.com/ (esta última merece mucho la pena, incluye biberones Tommee Tippee y chupete Avent).

Uff, se que este post ha sido largo, disculpadme por robaros vuestro tiempo, pero es que no quería que nada se me olvidase, aunque por supuesto os seguiré contando algún secretillo más en cada post.

Quiero daros las gracias a tod@s l@s que habéis querido formar parte de esto, aquí tenéis vuestro pequeño rincón donde siempre seréis bienvenid@s!Feliz lunes y feliz semana!

La cuenta atrás comienza ¡YA!

lunes, 10 de febrero de 2014

Como bien dije en el post anterior, en el momento en el que conocemos la noticia de que estamos esperando un bebé nos convertimos en unas 'super mamás'. Pasamos de un estado de euforia, alegría, sopresa, miedo, dudas, a...un estado de constante alerta. Lo siento por los papás, pero estos no comparten sentimientos con nosotras hasta que no ven la carita del retoño, esa es la realidad.
Y es que, por mucho que nos parezca fácil hablarle a una tripa creciente, no lo es. Algún valiente se arranca de vez en cuando, e incluso se anima a cantarle (admito que no en mi caso), pero debemos ser comprensivas y darles tiempo a que sus cerebros asimilen el cambio que se les avecina.

Para ellos puede resultar absurdo que no paremos de observar, alabar y besuquear esa primera ecografía en la que apenas se distingue nada. Pronto os daréis cuenta lo rápido que vemos las manitas, las piernecitas, y se llega a convertir en el fondo de pantalla del móvil, y es que a las mamás nos gusta presumir hasta de embrión :).

Nuestra mente comienza a ir a mil revoluciones por segundo, ¿Por dónde empiezo? Primeras pruebas, primeras compras, cómo hacerlo público, qué puedo y qué no puedo hacer...
Cada prueba ginecológica nos quita el sueño, que sólo logramos recuperar cuando el doctor nos asegura por e-né-si-ma vez que todo esta perfecto.

Mi consejo es que el embarazo ha de llevarse con la mayor tranquilidad y con toneladas de paciencia. Sufrimos cambios corporales y hormonales que no siempre son bienvenidos, pero que debemos sobrellevar sabiendo que tras unos meses de espera llegará la tan ansiada recompensa.
Prácticamente desde el segundo o tercer mes, se aconseja el uso de cremas antiestrías. Nuestra piel cambia, y cambia mucho. Aparecen manchas, granitos, vello y debemos estar preparadas para combatirlo o al menos minimizar los efectos.

Yo siempre hablaré de mi experiencia, pero como bien sabéis cada cuerpo es un mundo, por ello quiero que participéis y contéis vuestras vivencias que siempre serán bienvenidas. Comencé usando la típica Nivea de lata azul que no puede faltar en casa. Me habían hablado muy bien de sus beneficios, sin embargo y tras varios usos me di cuenta que me empezaba a aparecer vello en la zona del ombligo y decidí cambiar. Aún así probadla porque el precio merece la pena y quizá a vosotras os funcione.
Pero la antiestrías que me ha acompañado durante casi nueve meses ha sido Velastisa de la marca ISDIN, con aroma mejorado, http://www.isdin.com/producto/velastisa-antiestrias-isdin (os informo de antemano que las cremas antiestrías no suelen tener buen olor debido a sus propiedades marítimas). El precio ronda los 24 euros el bote de 250 ml. Yo lo combinaba con aceite de almendras dulces de la marca Deliplus (entre 2,50 y 3,50 euros), y no me apareció ni una sola estría. Suavinex lanza una gama de productos para mamás muy interesante que recomiendo tanteéis (http://www.suavinex.com/producto/cosmetica-para-bebes-y-mamas/cosmetica-embarazo/antiestrias-400ml.html), el precio es muy similar al de Velastisa aunque en este caso el bote contiene 400 ml. No  llegué a usarla porque Velastisa me iba estupendamente y su absorción era rápida (algo que se agradece ya que me la aplicaba después de cada ducha).

Lo cierto es que cada cuerpo y cada mujer es un mundo, y la genética también es un factor a tener en cuenta. Cuando nos quedamos embarazadas nuestro metabolismo se revoluciona y de algún modo debemos frenarlo y ayudar a ralentizar los cambios.

La alimentación juega un papel crucial durante estos meses y también en la fase postparto. Las frutas, las verduras y mucho mucho agua se convierten en básicos, no sólo para nosotras sino también para nuestro futuro bebé. Uno de los consejos que me dio mi matrona fue no abusar de las frutas dulces como pueden ser los plátanos (era uno de mis postres preferidos). La naranja y los zumos naturales pueden aportarnos más vitaminas y menos azúcares.
No es que sea una adicta a las verduras, por eso me busqué las 'mañas' para hacerlo más llevadero. El brócoli es un complemento perfecto para la madurez del sistema nervioso de nuestro pequeño, por eso una vez a la semana intentaba cocinarlo aderezándolo con puré de verduras, aceite y vinagre e incluso nata.

No voy a negar que tuve la suerte de comer de todo durante mi embarazo, pero lo cierto es que procuraba que al menos entre semana la dieta fuese más equilibrada y por ello apenas engordé diez kilos, de los cuales casi cuatro se llamaban Manuel ;)

El agua es impresindible para la retención de líquidos, beber agua sin llegar a tener sed. Aunque ya lo hablaré más adelante, el agua es un elemento indispensable durante la lactancia (las que habéis dado pecho sabréis que dar de mamar produce una sed excesiva).

A muchas mamás la circulación de la sangre en las piernas les supone un lastre desde prácticamente el final del segundo trimestre y principio del tercero. El peso empieza a hacer mella en nuestro día a día y que mejor y más barato remedio casero, que mientras nos duchamos  nos apliquemos contrastes de agua fría y agua caliente en los gemelos durante un par de minutos. Alivia y relaja sin movernos de casa.

La verdad es que durante nueve meses, o más bien 40 semanas intentamos sentirnos bien, mantener la calma, sentir que nada ha cambiado mientras notamos que nuestra barriga crece y que nuestras inquietudes aumentan a la par. Por eso, dedicarnos un poquito de tiempo para nosotras mismas significa afrontar los cambios de una manera positiva y relajada, que seguro nuestro bebé lo agradecerá.

¡Feliz lunes a tod@s! Quiero agradecer la genial acogida que ha tenido mi blog, vuestro blog. Gracias a tod@s los que ya formáis parte de él. Espero que me acompañéis cada lunes en esta trepidante aventura maternal.

PD. El próximo lunes...las 10 claves para ser una mamá 10.

Mi primera vez

lunes, 3 de febrero de 2014

¡Felicidades MA-MÁ!


Mamá, era a mí, si si, era yo, esa persona indefensa en una camilla de hospital, inmóvil y llorosa la que estaba siendo felicitada como mamá.


Dicen que siempre hay una primera vez para todo, y esa fue mi primera vez como mamá. En los tres últimos meses había soñado infinidad de veces cómo sería ese momento (las que ya sois madres seguramente os empecéis a sentir identificadas). Apenas dormía, desobedeciendo los consejos típicos: descansa, descansa, descansa... Me pasaba el día dibujando en mi mente aquel esperado instante en el que debería empujar, en el que vería salir su cabecita de...bueno de ahí abajo... Era algo inevitable. Soñaba con cuáles serían mis primeras palabras hacia él: ¡Buenos días, mi pequeño! o ¡Bienvenido al mundo príncipe! De hecho recuerdo que más de un día acababa llorando de emoción sólo de pensar la cantidad de sentimientos concentrados que derrocharía llegado el día D.


Y el día D llegó. Y curiosamente nada tenía que ver con lo que yo había creado en mi mente. Mi bebé decidió esperar sentado su momento y conocer a su mamá sin dolores, ni lágrimas, ni prisas, fue simplemente como la naturaleza quiso y sin duda inolvidable. Y es por eso que hoy casi tres meses después me he decidido, o más bien he conseguido sacar tiempo, para crear este blog. Podría hablar sobre millones de cosas como hasta ahora hacía, pero por primera vez en mi vida puedo escribir sobre lo que da sentido a mi existencia, la maternidad.


Durante estos nueve meses de espera he compartido vivencias con muchas mujeres que hoy son grandes mamás. Desde mis abuelas, mis tías, mis amigas y por supuesto, mi madre.

En el camino no he estado sola. Como siempre digo, el destino une vidas, y mi vida y la de mi pequeño han estado unidas a todas las mamás que han querido compartir su embarazo conmigo, y que han hecho mucho más fácil todo este proceso.


Aunque aún llevo la “L” a mis espaldas de madre primeriza, lo cierto es que estoy aprendiendo bastante. Charlas, clases preparto, postparto, y lo que es mucho mejor, el intercambio de experiencias con otras súper mamás. La idea de crear este blog es la necesidad de compartir con todas las mamás, papás, futuros y futuras y por supuesto todo aquel que quiera, pequeños trucos, comentar ideas, intercambiar opiniones…


Porque aunque la medicina es básica, he llegado a la conclusión de que obviamente se trata de puro instinto animal. La mujer desde el momento en el que ve asomar dos rayitas en el predictor se convierte, como por arte de magia, en una auténtica mamá. Es en ese preciso instante cuando empiezan nuestras preocupaciones, y creo que desde entonces hasta el final de nuestros días esas preocupaciones lógicas formaran parte irremediablemente de nuestro ser.

En el próximo post... Síntomas, consejos, cremas antiestrías (cómo, cuándo y cuál usar) y más...

Feliz lunes a todos/as y bienvenidos a mi nuevo mundo!

Commons Attribution 4.0 International license.

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