Vlogs y Youtubers, una nueva forma de vida

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Hace unos meses que me aficioné, o más bien me aficionaron, a seguir vlogs de Youtubers. Sinceramente, nunca me habían llamado la atención. Sigo algún que otro blog de moda y maternidad (no muchos, pero si buenos) y cuando tengo un ratito les echo una ojeada para ponerme al día, y ¿Por  qué no? Evadirme.

Pero nunca había caído en las redes de los video blogs. El caso es que varias compañeras de la oficina me pusieron al día y me invitaron a adentrarme en un mundo extraño. Digo extraño porque sin apenas darte cuenta te ves dentro de la vida diaria de desconocidos, y eso, es raro.

Reconozco que al principio me enganchó. Un mundo nuevo, ver familias, madres Youtubers que compaginan la crianza de una familia numerosa con edición de vídeos. Era entretenido.

Una de mis compañeras me decía, ¿Por qué no creas el canal Llámamemamá? Confieso que la propuesta fue tentadora, pero cuando eres mamá trabajadora fuera y dentro de casa, la cosa se complica, y mucho. 

Pero sobre todo me dio por pensar. Ellas veían los vídeos entusiasmadas y en el fondo recelosas de esas vidas publicadas. Yo solía decirles,  'la realidad es otra'.

Maridos perfectos, mujeres y mamás felices y radiantes, obviamente es la cara A de la vida. 

A veces, la mente nos juega malas pasadas y lo cierto es que lo que necesitamos es positividad, buen humor, nuevos proyectos, motivación, y los blogs lo dan. Pero debemos tener cuidado, porque mientras vemos los vídeos nos sentimos reconfortadas, pero cuando acaban y volvemos al sofá de casa, podemos sentirnos frustradas por que nuestra vida no tiene que ver con la de las Youtubers.

Ellas también tienen sus días malos, sus discusiones maritales, seguro su desesperacion con los peques y sus agobios. Imagino que se levantaran desmaquilladas, con los pelos revueltos y tendrán todas y cada una de las manías que las mujeres de a pie tenemos.

Además, mientras los veía, pensaba en si me gustaría mostrar de una manera tan extraña e intima mi vida. No es que no quiera presentarme a vosotros, ni contaros cosas que me pasen por mi mente o en mi día a día, si no ir más allá.

Grabar mi casa, mis momentos, mi hijo, mi marido, TODO. Se que eso puede traerme muchos seguidores, que no necesito ganarlos así, pero también creo que muchos problemas.

¿Es bueno para los pequeños? Quienes seguís este tipo de blogs seguro conocéis los nombres e incluso las caras de los pequeños. ¿Estoy preparada? NO.

Sabéis que soy periodista, y os aseguro que las cámaras no me incomodan, pero creo que existe, al menos en mi vida, una línea que considero no debería nunca traspasar.

Al principio confieso que no puse ninguna foto de mi peque en redes sociales, y de hecho, ahora publico alguna muy de vez en cuando, porque lo cierto es que hay momentos que me apetece mostrar, pero pocas y controladas.
Respeto a quienes publican constantemente imágenes de sus hijos porque sinceramente cada uno hace lo que le da la gana y es responsable de sus actos, pero creo firmemente en mantener esa privacidad.

También considero que dicha privacidad da un punto de realismo. Todos tenemos nuestros días desastrosos en los que no sales bien en las fotos porque tu alma esta cansada, o enfadada o triste, y no siempre estamos felices. Tened claro que no hay que demostrar nada a nadie, porque sin duda, todos somos humanos.

 Y vosotros, ¿Seríais capaces de dar a conocer vuestro mundo a miles de seguidores?


Los terribles dos

jueves, 10 de diciembre de 2015

A más de uno y de una estoy segura de que el título de este post no le resulta desconocido.
Cuando empecé a leer blogs y artículos sobre la maternidad siempre aparecía por algún lado esta etapa.

¿Os dais cuenta de que ser padres se traduce en superar fases constantemente? 

El caso es que después de los capítulos de no dormir, de lactancia, de pañales, de cólicos, aparecía uno al cual creo que personalmente estoy llegando: Los terribles dos.

Mi hijo es bueno, si, tiene mucho carácter, también. Se me olvidó comentaros que una de las etapas que más me preocupaba la hemos pasado y sin darnos apenas cuenta. Un buen día decidió no volver a mencionar el chupete y ya está. Nunca mais. Pasó a mejor vida de la noche a la mañana, así que este cambio no ha sido para nada traumático. Yo no tenía en mente quitárselo todavía, pero ya rondaba más de una idea para alejarlo de nuestra vida :)

Pero cómo iba diciendo, hace un mes entramos en esa edad 'terrorifica'. No sé si se han alineado los planetas, pero la estamos viviendo de manera intensa.
A veces pienso que hay varios factores que probablemente estén influyendo.

Por un lado, hace casi un mes que paso las tardes con él, dedicándoselas al 100% y disfrutando de su compañía. Por otro, ha estado una semana sin ir a la guardería por bronquiolitis, así que imaginaros la cantidad de ñoñería acumulada que tiene.

¿Y qué son exactamente esos terribles dos? Pues muy sencillo. Es la edad en la que empiezan a querer llamar tu atención de manera, a veces, estresante porque ya saben expresarse.
'Mamá, moto' 'mamá gusanitos' 'mamá parque' - mamá, mamá, mamá...

Y obviamente, cuando no consigue lo que quiere pataleta y al suelo a llorar. 
¿Quién no ha vivido una escena, de esas melodramáticas, en las que en medio de cualquier lugar público, vuestro hijo ha decidido haceros el centro de atención?

El otro día, estábamos inmersos en una de esas rabietas inesperadas, y una pobre señora mayor se acercó: 'Bonito, pórtate bien con mamá, no llores' - Yo sé lo agradecí, pero cuando me quise dar cuenta mi hijo estaba repartiendo galletas a diestro y siniestro por lo que por poco la mujer casi nota de cerca uno de esos revés de mi buen hijo.

Mi marido dice que paciencia. Mi madre que ánimo, hay que pasarlo. Y a mi, a veces, me dan ganas de llorar cuando se pone así, porque siento que físicamente no puedo con él. Cierto es, que luego es buen niño, y dulce, pero las dichosas rabietas me estresan.

El sábado pasado asistimos a Juvenalia. Para quienes no lo conozcáis, todos los años en el IFEMA se celebra esta feria dedicada a los más peques y no tan peques.

    Foto: Llámamemamá

Talleres de danza, psicomotricidad, arte, diversión, todo concentrado en dos amplios pabellones. Allí tuve el placer de asistir a una charla personalizada de la mano de Laura y Alicia, psicopedagogas de APRENDERT. La ponencia iba sobre la gestión del control de los padres sobre los hijos, a lo que deribó en las famosas rabietas.
La verdad es que como sabéis, la teoría es muy bonita y parece sencilla, pero la práctica es más complicado. Muchos son los factores que condicionan nuestras reacciones.

Nuestro humor no es igual cuando estamos de vacaciones que cuando llevamos el día trabajando y llegamos agotados a casa. Por lo cual, nuestra paciencia también disminuye considerablemente.

Ellas me explicaban que no es necesario repetir las cosas veinte veces porque de sobra nos han oído, pero ¿A qué es irremediable? Yo creo que está muy bien asistir a clases, charlas, leer libros, pero la realidad es otra.
¿Os acordáis que os comentaba que me estaba leyendo el libro  'Aprender a educar'?
Pues ahí lo tengo, en la estantería, cogiendo polvo. Creo que no lo voy a intentar más. Voy a ser franca, me aburre muchísimo. Cuenta pequeñas historias, reacciones de padres y aconseja cómo mejorar nuestra gestión de un conflicto, pero me aburre. Es siempre lo mismo. Hablar calmado, no repetirse, razonar, cosas muy bonitas pero que de verdad creo que nadie lleva a cabo porque repito, es sencilla la teoría pero la práctica se aleja mucho de lo que cuenta. Es más, estoy completamente segura de que la propia escritora en más de una ocasión habrá perdido los nervios cual madre humana.

Y vosotros, ¿Habéis sufrido ya las terribles rabietas?¿Cómo las gestionáis?

Deberes para todos

jueves, 3 de diciembre de 2015

Hace unas semanas una fiel lectora de Llámamemamá escribió para poner encima de la mesa un asunto que se está convirtiendo en preocupante.

Quizá es algo que aún algunos  podemos ver cómo lejano, pero creo que todo lo que podamos avanzar ahora será bueno para el futuro de nuestros hijos.

El caso es que el tema me llamó mucho, muchísimo la atención, y no es otro que los famosos DEBERES.

La verdad es que la polémica está servida. Deberes si, deberes no... Tienen qué llevarse tanto trabajo a casa?

Yo quiero dar mi humilde opinión, lo que no quiere decir que no esté de acuerdo con otros puntos de vista. 

Partimos de la base de que el sistema educativo español me parece uno de los más mediocres de Europa ( y no sólo lo digo yo sino que lo avalan numerosos estudios).

Que debemos actualizarnos es una realidad. Es ilógico que niños que entran en Infantil, que apenas levantan un palmo del suelo vayan cada día cual burro de carga, mochila en espalda con infinidad de libros. Por no hablar de los precios desorbitados que invitan a hacer malabares a los desesperados padres.

Que si cuadernos, libros de lecturas, libro de actividades... Es necesario todo este material para niños de tres años? Sinceramente, me resulta excesivo.

Si intentamos alguna vez mirarnos en el espejo de nuestros vecinos nórdicos comprobaremos que la capacidad cognitiva, creativa y el grado de madurez se alcanza precisamente con las actividades prácticas. Aquellas en las que el niño es partícipe del aprendizaje, se integra y se siente válido y útil.

Lo deberes no sólo resultan aburridos y desmotivantes sino que de alguna manera condicionan el poco tiempo que los padres tienen para estar con sus hijos.
No digo que deban suprimirlos, si no que deberían reducirlos.

Otro de los problemas que yo percibo y que aunque ahora ha disminuido sigue estando presente, es el obstáculo que para muchos padres suponen los deberes. Cada persona tiene un nivel  de estudios que puede ser un handicap a la hora de ayudar en las tareas del cole.

Recuerdo mi época de estudiante y el dineral que mis padres gastaron en academias que me ayudasen a mejorar. Pienso que si ese tiempo se emplease en clase y los propios profesores motivasen y enseñasen de una manera más divertida e interactiva a los pequeños, no serían necesarios los deberes.

El tiempo debemos emplearlo en disfrutar en familia, en leer cuentos, dar paseos... En definitiva en compartir padres e hijos.

Y vosotros, estáis de acuerdo en que los deberes deberían pasar a un segundo plano y aprender jugando?

La tos ferina, nuevo enemigo público

jueves, 26 de noviembre de 2015

Mundo loco en el que vivimos. Todo está patas arriba y parece que la realidad se desmorona.

Entre bombas, guerras políticas y civiles, terrorismo... Mundo loco. Ahora surgen también las epidemias, renacen las enfermedades que parecían estinguidas, me asusto. Creo que de una manera u otra el miedo se está apoderando de la humanidad.

Tengo un tema pendiente que me propuso una fiel lectora hace unas semanas y que pienso publicar (si nada me lo impide) el jueves que viene. Pero hace unos días que llevo oyendo la palabra 'tos ferina'. Hasta ahora sólo tenía consciencia de que era una enfermedad que sonaba a anticuada, de tiempos pasados. Pero no, ahora se ha convertido en un comedero de cabeza para los padres.

Un niño fallecido y otro ingresado por tosferina en Castilla la Mancha, cunde el panico, y es normal. Me da la sensación de que estamos regresando al pasado...

El caso es que, para no variar, estamos muy poco informados.

¿Sabéis qué es la tosferina y cómo se detecta?

La tos ferina es una enfermedad respiratoria muy contagiosa y puede causar una enfermedad muy grave en adultos, niños y  especialmente en  bebés, también en embarazadas. La tos ferina es causada por una bacteria que se encuentra en la boca, nariz y garganta. Se transmite por el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, por eso se propaga con tantísima rapidez. Los bebés son los más vulnerables y como consecuencia pueden terminar en el hospital o morir por esta enfermedad.

Los síntomas son muy parecidos a los de un resfriado común. Tras unas semanas, comienza la tos fuerte y ataques que a veces terminan con un sonido profundo y prolongado o incluso vómito.
Hay que tener en cuenta que falla la respiración, sobre todo en bebés.

¿Debo vacunarme?

  • Las mujeres embarazadas deben ponerse la vacuna contra la tos ferina (Tdap) en el tercer trimestre de cada embarazo, incluso ya se habían vacunado antes. La vacuna ayuda a proteger a su bebé hasta el momento que se le pueda vacunar ya que su transmisión es bastante rápida.
     
  • Los niños deben completar la serie de 5 vacunas de DTaP y ponerse una dosis de la vacuna a los 2, 4, 6, 15-18 meses y a los 4-6 años de edad. Los bebés pueden recibir la primera dosis a las 6 semanas de vida. 
  • Mayores de 7 años de edad que no completaron la serie de vacunas infantiles deben ponerse la vacuna Tdap. 

Pero aunque aquí hemos dado unas pequeñas pinceladas de lo que esta enfermedad supone, lo mejor y más acertado es acudir al médico de cabecera o al pediatra correspondiente para que pueda facilitaros información de primera mano y pueda aconsejaros sobre las medidas a seguir.



En las mejores manos

viernes, 20 de noviembre de 2015

Lo hemos hablado en multitud de ocasiones pero creo que merece la pena dar un pequeño repaso a todos aquellos alimentos y nutrientes que contribuyen al correcto crecimiento de nuestros pequeños.

Hace algunas semanas nuestros amigos de Blevit nos hicieron llegar un paquete de esos sorpresa que nos encantan. Porque están muy pero que muy cuidados y con mucho mimo.

Quiero dejar claro que este no es un post patrocinado, ni remunerado, que simplemente probamos los productos para poderos ofrecer una visión y opinión objetiva.

En más de una ocasión os he comentado que Ordesa ha formado parte de mi vida. Cuando mi hermano era pequeño, recuerdo que siempre tomaba sus cereales en el tazón del pollito de Blevit y con la cuchara de la misma marca. 

Así que cuando abrí el paquete y vi lo que había dentro, pensé en él. ¿Y sabéis por qué? Por su línea de papilla sin gluten. Mi hermano es celiaco.


Mi pequeño nunca ha sido de biberón, así pensé que lo mejor sería probarlos con plato y cuchara.


Algo que me gustó mucho al descubrirlos fue que viniesen divididos en dos cómodos paquetes. Para mi siempre ha supuesto un incordio viajar con la bolsa gigante que generalmente suelen incluir.

Como sabía que Manuel no iba a querer tomarlos en bibe, decidí que si que debería preparar uno para comprobar su fácil disolución.


Lo cierto es que se disuelve bastante rápido (algo que ahorra tiempo, sobre todo por las noches)


Aunque siendo franca, el olor no me gustó demasiado, pero he de decir que a mi hijo el sabor le encantó. Desde que toma cereales, yo he intercambiado dos marcas, Hero Baby y Blevit. De hecho, cuando era bebé le diagnosticaron intolerancia a la proteína de leche de vaca y por ello, tomaba leche hidrolizada de Blemil.

Los cereales se elaboran con un sistema de dextrinación enzimática que adapta los cereales al grado de maduración digestiva del bebé.

Yo confío en las marcas de siempre. Me transmiten seguridad y experiencia, algo que para mi es fundamental en la alimentación de mi pequeño.

¿Habéis probado Blevit biberón? ¿Cuáles son vuestros cereales preferidos?

Mamá JR al habla

jueves, 19 de noviembre de 2015

Tengo que comenzar diciendo que no os podéis perder el post especial de mañana acerca de una correcta nutrición, donde os hablaré de Blevit Biberón y todas sus cualidades.

Y una vez puestos al día, estoy convencida de que os preguntaréis, ¿Qué es JR? Mamá JR, ¿Lo seré yo? - os cuestionaréis.

Pues bien, no voy a hacerme más de rogar. Yo SI soy una mami JR (Jornada Reducida) :)
Cuándo nació Petit Manuel debo reconocer que nunca se me pasó por la cabeza. Supongo que necesitaba airearme, coger aliento, dedicarme más al mundo profesional y evadirme de pañales y demás.
Mi mente desconectaba y así podía llegar cada día con las pilas cargadas. Sin embargo, poco a poco he ido sintiendo la necesidad de crecer a su lado. Desde que nació todo se mueve muy rápido. Mi mundo avanza a pasos agigantados y a veces he llegado a tener el sentimiento de estar perdiéndome algo.

Quienes me conocéis sabéis que no soy madre hipermegaprotectora, y que además abogo por tener nuestro amplio espacio. Pero hace un tiempo todos mis pensamientos se han alineado y han dado paso a buscar un remedio. 
Tengo la inmensa suerte de contar hoy en día con el apoyo de mi empresa. Es una multinacional, pero siempre me han considerado y jamás me han juzgado por ser madre.
Reconozco, y me da un poco vergüenza que cuando decidí solicitar mi reducción sólo pensaba en qué opinarían de mi. Se que puede sonar machista, pero debo ser sincera y la situación me incomodaba. Sin embargo,hace apenas un mes, llegó una nueva jefa. Sabia que no iba a tener problemas antes de su llegada, pero descubrir que también era madre, de tres retoños y además disfrutaba de su 'jornada reducida' ( lo pongo entre comillas porque os imaginareis que siendo jefa de proyecto pocas veces la cumple) Pero era mamá JR, lo era.

Así que comprendí que se puede ser madre y súper jefa al mismo tiempo, y conciliar la vida laboral y personal. Y se puede. Ahora estoy en otra etapa, una etapa en la que disfruto plenamente de mi maternidad, de mi hijo. 
Ir a buscarle a la guarde, darle la merienda, jugar en el parque, dibujar, construir ilusiones, contar historias, reír juntos y también desesperarnos ( porque no es todo color de rosa)

Tan sólo he reducido una hora, pero tengo el privilegio de hacer jornada intensiva. Así que aunque madrugo horrores puedo acabar mi jornada a las tres de la tarde.

Pero soy consciente de que no todo el mundo lo tiene tan fácil. De hecho, por desgracia, la gran mayoría de las mujeres siguen teniendo problemas en sus puestos por ser madres.

Hace unos días, sin ir más lejos, una conocida comentaba que desde que su hija había nacido hace dos años, sus jefes le estaban haciendo la vida imposible, tanto que se encontraba en tratamiento psiquiátrico. Yo, alucinaba. Era surrealista y sentí rabia y desconcierto. ¿Por qué? Nadie se da cuenta de que se puede compatibilizar, que ser madre nos da una fuerza extra de la cual deben tomarejelo y potenciarla. Pero lamentablemente, la realidad es la que es.

Ahora soy más feliz. Y lo soy de verdad. Puedo decir que me encuentro en paz con mi ego maternal y sobre todo me siento realizada.

Y vosotr@s, ¿Sois JR?

   Foto: Google

Con la salud no se juega

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Aunque quería que el post de hoy fuese distinto, lo cierto es que me ha coincidido con la revisión de los 2 años de Petit Manuel y ha surgido un tema mas interesante.

Quería asistir a la consulta porque había un asunto que me interesaba aclarar y sobre todo, del cual necesitaba más información porque sabía que os serviría a vosotros también.

Hace unos días que en las noticias no se habla de otra cosa que de la vacuna de la Meningitis. Se que hay padres totalmente en contra de cualquier vacuna, mi opinión es clara y concisa al respecto: Más vale prevenir que curar.

Conozco varios casos de niños que han perdido la vida por culpa de esta enfermedad y eso ha hecho que me replantee el ponérsela a mi pequeño.

Cada dosis cuesta 106 euros ( si, estoy de acuerdo en que es una pasada) pero lo cierto es que a veces ese dinero nos lo gastamos en cosas banales y menos importantes.

¿Qué hago, doctora? Te explico. El meningococo es una bacteria infecciosa poco frecuente, pero muy grave. La mortalidad ronda el 10% (fallece 1 de cada 10 afectados) Los pediatras recomendamos su puesta, porque debemos prevenir antes de que sea tarde.

Es un único preparado inyectable. El nombre, Bexsero, y puede proteger contra el 75% de los meningococos.

Dependiendo de la edad del niño, la dosis varía. Os dejo la tabla que me dio.


Es una vacuna que causa bastante fiebre, por lo que los pediatras aconsejan administración de Paracetamol (Apiretal). Para poder solicitar la vacuna en farmacias (actualmente entran con cuentagotas) se necesita receta médica.

Yo, lo tengo claro. Prefiero prevenir que lamentarme y optaré por vacunarle. Y vosotros, ¿Tenéis clara vuestra decisión?



Feliz cumpleaños Petit Manuel

jueves, 5 de noviembre de 2015

Este es el segundo post dedicado a tu cumpleaños. Madre mía dos años mañana ya...A veces pienso que se me va la vida y te escapas. A veces, cuando mis pensamientos se convierten en meros compañeros de soledad, pienso en lo rápido que creces.

Me abruma el paso del tiempo y desde que tú estás en mi vida aún más. No quiero perderme ni un segundo de tus sonrisas, de tus llantos, de tus palabras, de tus pensamientos. Quiero saborear tu dulzura, aprender de tus inquietudes, caminar a tu lado, crecer juntos...Yo como mamá y tú como mi hijo.

Algún día, probablemente leerás estas humildes líneas, con las que simplemente quiero expresar todo lo que mi alma siente y quiero que seas consciente de lo que significas para mi, para nosotros.

Cada día que pasa te conozco más, me gustas más, me siento más orgullosa. Últimamente pienso más en todo, en ti y quizá eso me haya llevado a tomar decisiones de las cuales me siento reconfortada, sabiendo que estoy haciendo lo correcto.

Cada día cuando me levanto busco tu olor, quizá eso sea instinto animal, pero me encanta. Sentir tu respiración y saber que sigues ahí y que soy afortunada de tenerte.

Cada día cuando vuelvo del trabajo busco tu abrazo, tus besos, tus 'mamá quero mucho, hasta la luna'... Eso que tanto me reconforta saber.

Dicen que hay quien nace con estrella y tu eres especial, los que te conocemos, lo sabemos. Me fascina tu carácter, tan de papá y tan de mamá a la vez. Tus conversaciones y tus observaciones que nos dejan con la boca abierta, pero que nos vuelven locos de curiosas que son.

Han pasado dos años desde que te conocimos aquel frío seis de noviembre y aún me parece increíble. Podría pasarme las horas mirándote y analizando cada uno de tus gestos. Eres imprescindible en nuestras vidas porque todo tú eres luz, alegría, carácter y fuerza, pureza, nobleza.

Eres tan independiente y al mismo tiempo tan bebé que no quiero que cambies.
Han pasado dos fugaces años desde que somos padres. Nadie dijo que fuera fácil pero sin duda, repetiríamos todos y cada uno de los momentos vividos a tu lado ( incluidas las noches en vela). Todos los días damos gracias por tenerte. Recargas nuestras pilas con tuenergi a, otras veces las agotas, pero aún así todo merece la pena, tú mereces la pena.

Es tan fácil escribir estas palabras. Palabras que salen de mi corazón y que quiero compartir, porque probablemente quienes son padres me entenderán y entenderán como me siento. Y los que aun no lo son, quizá se hagan una idea de la importancia que tiene disfrutar cada segundo, porque efectivamente, el tiempo pasa volando.

Gracias por darnos vida, por existir, porque tu persona es nuestra felicidad. Te queremos hasta la Luna (y más allá) nuestro pequeño Manuel, mi Petit Manuel.


    Foto: Llámamemamá

¡Bienvenido Señor Frío!

jueves, 29 de octubre de 2015

Hola amig@s!

¿Qué tal va la semana? La verdad es que da pereza salir de trabajar y ver tanta oscuridad. El otoño es una época que me gusta, lo reconozco.  Se que es gris, lluvía constante, hojas que invaden las calles y pintan de marrón y ocre las aceras. Pero ese olor a mojado me devuelve a la niñez.

Botas de agua, las mejores compañeras para saltar en los charcos. Paragüas molones, transparentes, con encanto. Chubasqueros cada vez más a la moda, de esos que apetece ponerse incluso sin lluvia.



    Botas de agua H&M (19,90 euros)

Chubasquero de corazones rosa de H&M (19,90 euros)

Paragüas originales de la tienda Pisamonas (11,95 euros)


Prácticamente ya hemos realizado el cambio de temporada. Hemos guardado shorts y bañadores y ahora la manga larga y los abrigos cobran protagonismo.


Plumas Unisex Kiabi (20 euros)

¿Tenéis una abuela, tía, prima o vecina de esas a las que se le da de maravilla eso de hacer punto?

Pues aquí os dejo esta monada de gorro-bufanda que sin duda no sólo abrigará a nuestros pequeños si no que además les dará un toque muy amoroso.

   Foto: Google.es

Pero si buscamos algo más tradicional, podemos recurrir a las bufandas, gorros y manoplas que infinidad los escaparates de las tiendas infantiles.


 Kit de invierno de Tuc Tuc (24,95 euros)

Aunque esta es una de las estaciones más 'odiadas' por todos, yo siempre intento ver su lado positivo. Me encanta abrigarme y abrigar a mi pequeño. Tenemos mil y un complementos para conjugar. Botas militares con vaqueros, parkas con gorros de pelo, faldas de tul con chupitas de cuero, bufandas kilométricas y deportivas molonas. 
Por mucho frío que haga, podemos sacar mucho partido al otoño. ¿Os animáis?


Por una conciliación real

miércoles, 21 de octubre de 2015

Estos días estoy segura de que mas que nunca estáis viendo por las redes sociales un movimiento que viene pisando fuerte, el movimiento #yoconcilio o #yonorenuncioavercreceramihijo.

Para quien no lo sepa, esta manifestación surge del Club de Las Malasmadres y de la necesidad de todas las mujeres de hacernos oír. Porque una humilde bloguera puede hacer ruido pero cuando se juntan tantas mamás, se convierte en una firme propuesta al Gobierno.

Se acercan las elecciones y eso conlleva a reivindicar. 'Porque reivindicar no es quejarse' es luchar por tus derechos, por nuestros derechos y por los derechos de nuestros hijos.

Algo pasa en España. Algo sucede y nadie se da cuenta. Señores, con toda la tecnología que nos rodea es imposible que hagan oídos sordos a algo tan básico como la maternidad o la paternidad. Por que no nos olvidemos de ellos, de los padres. Aquellos que ni se plantean una reducción de jornada porque les resulta 'obvio' que sus jefes no se lo pondrán fácil.

Hace unos meses un compañero me decía: 'Irene, ten claro que si solicitas jornada reducida tendrás que olvidarte de cualquier promoción o ascenso' él me lo decía sintiéndolo en el alma y consciente de que por desgracia, tendría razón.

¡Y ya está bien! ¡Se acabó! Debemos unirnos. Madres y padres, personas en general contra algo que directa o indirectamente nos afecta a TODOS.

Nos pasamos la vida criticándonos, sacando lo peor de nosotros, cuando el objetivo es el mismo: Ser felices.

Me niego a renunciar a ver crecer a mi hijo. A disfrutar del tiempo a su lado. No es cuestión de calentar  silla en la oficina. Hay que incentivar a los empleados y facilitar la tan ansiada CONCILIACIÓN. Porque si, se puede ser eficiente con una jornada intensiva. Se puede rendir mas porque iríamos mucho más contentos y motivados al trabajo..

Pero como nos queda mucho camino por recorrer os propongo que os unáis a esta genial iniciativa que esta cogiendo mucha fuerza y aceptación y que esperamos la propuesta llegue al Congreso.






Mi mamá se mima

miércoles, 14 de octubre de 2015

Han pasado casi dos años desde que di a luz y reconozco que aún no me he recuperado al 100% físicamente.

Los cambios hormonales y la naturaleza en si hace que el cuerpo y su forma cambien, a fin de cuentas llevamos un bebé durante cuarenta semanas que no deja de crecer.

No nos vamos a engañar, los años pasan y debemos cuidarnos al máximo para evitar un envejecimiento prematuro en nuestra piel.

Cuando me enteré de que estab embarazada, una de las primeras cosas que hice, además de volverme medio loca fue leer mil artículos y pedir a mi farmacéutico de confianza un buen consejo.
Hace algunos o varios posts, mejor dicho, os contaba que me decanté en su momento por Velastisa de Isdin. No se si la conocéis pero fue genial. Ni una estría.

Cada vez que salía de la ducha me aplicaba cantidad abundante por todo el cuerpo, haciendo hincapié en muslos, nalgas, pechos y barriguita. Si seguimos este ritual cada día, es muy probable que las estrías nunca aparezcan y que recuperemos más rápidamente nuestra figura.

Hace relativamente poco se puso en contacto conmigo el equipo de Lookfactastic. Para ser franca, no les conocía de  anda y ni si quiera había oído la marca, pero la verdad es que su propuesta llamó mi atención. 

Todo lo que sea ayudar a mamis y futuras mamis, ¡me encanta! 

Resulta que Lookfactastic ha creado una nueva línea de productos enfocada y diseñada para las mamás todoterreno que quieren sentirse guapas y renovadas. Mama Mío es una amplia lía de belleza para mamás y para niños.

Como ya os adelantaba, yo he tenido la oportunidad de probar la Loción corporal y abdomen Skincare The Tummy Rubgo ¡Y sigo con ella por supuesto!

Enriquecida con los ácidos grasosos esenciales de las omegas 3,6 y 9 para desarrollar la fuerza y la elasticidad de la piel y para aliviar la sensación irritante. Con manteca de karité, aceite de almendra dulce y aceite de coco. Su fórmula, con aceite de escaramujo orgánico ofrece la mejor protección y el aceite de argán nutre y protege la piel contra estrías. La manteca intensifica la creación de colágeno y acelera la renovación de las  células.



Cuando confiaron en mi para testar su producto les dije que sería sincera y que mi propósito no es vender productos ni webs, si no servir de ayuda, por lo que dentro de mis posibilidades trataría de ser objetiva.

Por eso he dividido la prueba en tres partes: Olor, textura y resultado.

Olor: Cuando abrimos un producto por primera vez, lo primero que hacemos es olerlo, ¿A qué si? El olor, el perfume es fundamental porque nos acompañará el resto del día. La mayoría de las cremas anti estrías tienen un olor peculiar, similar al pescado, por su contenido de Omega 3.
La crema tiene un olor muy agradable, y lo digo de verdad. Ni rastro de olor raro a pescado, es ligera,ente perfumado y esa fragancia perdura durante bastantes horas.

Textura: Es suave y fresca. No es para nada pastosa, si no que se extiende perfectamente y de manera uniforme.

Resultado: He de decir que aún estoy oliendo su perfume. Es complicado poder valorar en una semana sus efectos respecto a la aparición de estrías, pero a su favor diré que la piel queda extremadamente fresca e hidratada. 

Contras: Algo a reseñar como punto negativo es su precio. Recuerdo que mi crema era carilla, unos 25 euros, pero en este caso el precio es de 33,46 euros.

Por la compra de dos botes, además Lookfactastic nos regala esta Body Lotion que completa nuestra hidratación.



Y vosotras, ¿Qué crema soléis usar para manteneros cuidadas?

Al mal tiempo, ¡La mejor cara!

miércoles, 7 de octubre de 2015

Tenía muchas ganas de hacer este post!! Y... ¿Por qué? Pues porque aunque este es un blog de niños siempre viene bien hablar un poco de nosotras, ¿No creéis?

De hecho, estoy pensando hacer una sección sólo para mamis inquietas, emprendedoras, optimistas, con ganas de comerse el mundo.

Reconozco que hay días que siento que el mundo me come a mi, pero cuando me vienen esos pensamientos a la cabeza, de inmediato me paro, pienso (o en su defecto lloro un poco) y vuelvo a sonreír. Porque la vida se trata de eso, caer y volver a levantarse sufriendo el menor daño colateral posible. C' est la vie!

Cuando paso por esas etapas rarunas que no sabes si vas o vienes, si quieres blanco o quieres negro, si te apetece reír hasta tener dolor de barriga o a los cinco minutos te hartas de llorar, me hago un cambio. Cambio de pelo, de estilo. Cambio de alimentación, cambio de hábitos. No de una manera radical, (aunque lo del corte de pelo si) pero si intento cambiar un poco.

Diréis que es una tontería, y lo admito pero tengo esa sensación extraña de que cuando hago un cambio deshecho lo malo y atraigo lo bueno. Que rompo de raíz con algo que no me beneficia en absoluto para dar paso a cosas mejores.

Últimamente me he sentido bastante agobiada laboralmente hablando. Por suerte, llegaba a casa y encontraba mil y un motivos para salir de esa tristeza que poco a poco estaba acabando con mis energías y con las energías de los que me rodeaban. Pero por fin me he plantado y he decidido hacer una lista. ¿Una lista? Sí, efectivamente, una lista.

A la gran mayoría del mundo mundial le cuesta horrores planificarse, les da pereza o no saben por donde empezar. Muchos insisten en vivir sin planificar absolutamente nada, pero qué queréis que os diga, ¡A mi me encanta! 

Me encanta elaborar planes, ponerme metas u objetivos a corto o medio plazo. Ello me ayuda a sobrevivir y cuando estoy en uno de esos instantes de desesperacion máxima, me atrevo a pensar en mi próximo plan, y os aseguro que mi actitud cambia por completo.

No creáis que son grandes planes, pero son cosas que me apetece hacer y que me alegran el momento. Unas cañas con amigos, una cena romántica, una mañana con mi hijo...no se..pequeños privilegios de vivir.

El caso es que tras esta racha inesperada de cansancio mental, he elaborado mi lista de futuros propósitos que espero cumplir antes de Navidad. Todos sabemos que las listas se hacen para no cumplirlas, pero esta vez pienso hacerlo.

1. Viaje en familia. Este se va a producir muy muy pronto. Buena comida, mejor gente, la buena abuela dispuesta a regalarnos tiempo libre, unos paisajes que quitan el sentido...Galicia Calidade! (Prometo fotos).

2. Ser más optimista. Realmente soy una persona muy positiva, pero tengo que serlo aún más si cabe. Estos días mis chicos han tirado de mi y verles deseando dibujar una sonrisa ha hecho replantearme muchas cosas.

3. Aprender trucos de belleza, saber elegir. Las mujeres, y cada vez más hombres, nos volvemos locas cuando vemos productos de belleza. He decidido aprender a cuidarme. Llevo semanas usando la crema anti manchas Bella Aurora y me va de maravilla. Como hidratante usaba la marca Mary Key, pero los resultados no fueron como esperaba. Ahora uso la marca Crea-m. La conocí por casualidad y me gusta.

    (Fotos Llámamemamá)


    (Fotos Llámamemamá)


4. Hacer mas deporte. Apenas hago deporte y trabajar en una oficina mil horas sentada ayuda mas bien poco. No sólo quiero ponerme en forma sino que pretendo no oxidarme.

5. Cerrar el año con un viaje familiar. No sé dónde ni cuándo, pero me muero por perderme con mis chicos en cualquier lugar de Europa o incluso algo más lejos.

No se si cumpliré mis cinco planes, pero sólo pensarlos me motiva a ello. ¿Cuál es vuestro truco para escapar de una mala racha?

Miedo al parto

jueves, 1 de octubre de 2015

Este post ha venido inspirado por una curiosa historia que me contaba hace unos días una compañera de la oficina.

Aunque no nos conocemos de hace mucho, creo que es de esas personas con la que encajas, te sientes identificado y además te apetece hablar de otros temas que no sea el dichoso trabajo.

Te pido perdón por 'robarte' tu experiencia, pero con esto, además de ayudar a otras mujeres como tú, estoy segura de que te animará.

Ella desea ser madre, le encantaría. Hace poco tiempo que se ha casado y de vez en cuando fantasea con ser mamá. Tiene una sobrina, ella le sirve de inspiración, le motiva. Pero tiene un problema. Un problema, que muy probablemente no sea tan anormal como piensa. Tiene miedo al parto.

Cuando me lo contó me costaba creerlo. Le daba miedo quedarse embarazada por el hecho de que si lo consigue, tiene que dar a luz.

A toro pasado, todas estaréis pensando: ¡Pero si es el mejor momento! ¡Si todo se olvida!

¡Mentirosas! :) Estoy totalmente convencida de que todas y cada una de vosotras habéis sentido miedo no, ¡Pánico! Al momento parto. Yo la primera, lo reconozco. Pensé que por mi problema de cadera en resorte sería necesario una cesárea, pero el traumatólogo me confirmo que no era necesario. Ahí me entró el pánico escénico y soñaba y pensaba en cómo saldría ese momento.
Después de pasarme meses dándole vueltas al asunto...Resulta que mi pequeño nació por cesárea porque venía de nalgas.

Con esto quiero decir, que no merece la pena adelantar acontecimientos, y debemos vivir el momento. Durante nueve meses pasan infinidad de cosas preciosas que no tienen por qué condicionarnos.

Las mujeres nacemos y crecemos preparándonos para estar fuertes ante tal situación. Nuestros músculos y nuestras entrañas están listas para dar vida y superar ese momento.

El parto es duro, por supuesto que si. Como ya sabéis, lo comparan a un fuerte dolor de muelas, o a la rotura de varios huesos a la vez. Sólo pensarlo duele. Yo no lo he vivido como tal, pero he contado muchos partos y cada uno de ellos es completamente distinto. Unos rápidos, otros largos y pesados. Unos inesperados, otros que se hacen de rogar. Unos respetados y tranquilos y otros de urgencia. Pero todos, absolutamente todos se acaban convirtiendo en el mejor momento de tu vida.

Con este post quiero animar a todas las mujeres que como mi compañera, tienen miedo a ese momento, a dejar sus temores a un lado. Hay tanto bueno en dar a luz que no os podéis perder ese proceso.
¡Somos valientes y todopoderosas! Tener miedo es humano, natural y respetable, pero poco a poco tenemos que saberlo llevar, controlarlo y usarlo a nuestro favor.

Ser madre, os aseguro, significa tener miedo a tantas cosas que eso si que asusta. Lo mejor es ¡Disfrutar!


¿Repetimos?

jueves, 24 de septiembre de 2015

Últimamente no paro de darle vueltas al asunto. Y es que cada vez hay más embarazadas del segundo a mi alrededor.

He de ser franca y siempre he sido de las que tenía muy muy claro que quería dos retoños en mi vida. Tres no. Tres para mi son multitud. Admiro a las trimadres y a los tripadres porque son súper héroes, pero creo que no sería capaz de formar una familia numerosa (pero nunca se sabe)

El caso es que dos me parece un buen número. No es exceso de locura pero tampoco te aburres, seguro.

Mi marido es de los que piensa que con uno vale. La vida de trabajo que llevamos parece que no da para mas. Os aseguro que cada día estoy más convencida de que la vida maternal está hecha para padres o madres no trabajadoras, es increíble y surrealista, pero es la verdad.

El caso es que mis pensamientos cambian por días. Al principio pensaba que si tuviese otro bebe sería cuando mi Petit Manuel fuese un pelín mas autónomo, en definitiva mayor. Pero ahora creo que llevarse tres o cuatro años puede ser lo ideal. Y me gusta la idea.

Sin embargo, tengo un sentimiento contradictorio. Me paso la vida tirando de abuelos, de tíos, de guardería, y pienso en el tiempo que disfruto de mi pequeño.

Yo no trabajo ocho horas, trabajo las horas de mas  que se me exigen sin recompensa alguna. Es la mentalidad española, aquella que hace replantearme si quiero o mas bien si puedo o mejor aún, si me permiten, aumentar mi familia. Mis jefes se mueeeeren porque haga horas, horas y mas horas. Que invierta tiempo, ¿Perdona? El tiempo mejor invertido es el que disfruto cuando llego a casa y mis chicos me esperan con una sonrisa, abrazos y palabras de ánimo y apoyo.

Pero me encantaría darle un compañero de vida a mi pequeño, lo reconozco.Quizá mi marido se caiga de culo cuando lea esto (apuesto a que estará sentado) pero es la verdad. No se cuando, porque nunca es el momento ideal, pero se que sería el mejor regalo que le pudiese dar.

Decidme que pese a todas las peleas, broncas y rencillas no adoráis a vuestros hermanos por encima de todo. 
Yo tengo la suerte de tener un hermano muy especial, a veces demasiado, pero aunque para mi suponga una responsabilidad extra, el simple hecho de saber que existe me hace inmensamente afortunada.

También es que creo que mi embarazo fue tan bueno y tan genial que hasta alguna vez que otra he echado de menos ese estado, (aunque un poco de barriguita se me ha quedado jijiji).

Así que bueno, cada día hay más bimadres valientes a mi alrededor que se embarcan de nuevo en la genial aventura de ser mamá.

Y vosotros, ¿Tenéis claro cuál es vuestro número perfecto?



Querida amiga

jueves, 17 de septiembre de 2015

Querida amiga,

Sólo tu sabes quien eres y se que al mismo tiempo muchas personas pueden sentirse identificadas contigo, por eso me he decidido a escribirte, de la mejor manera que se.
Quizá no poder darte un abrazo en este momento haya sido el motivo por el cual he decidido hacerte esta carta.

De pequeña soñabas como niña que eras, ser esa princesa afortunada que encontraba su príncipe azul para formar una bonita familia. Poco a poco tus deseos se fueron cumpliendo y hallaste tu mitad. Cada día te sientes afortunada de sentirte querida, apoyada y seguro das gracias por cada segundo a su lado.

Emocionada buscabas ese momento. Ansiabas con todo tu alma que por fin llegase el día, aquel en el  pudieses gritar a los cuatro vientos que podrías llamarte mamá.

Pero no llega. Todo se complica. Querrías perderte, llorar hasta sacar toda la rabia que invade tu cuerpo, gritar, escapar, pero no lo haces.

Es posible que ser madre sea tu sueño, pero no lo es todo. Eres una persona fuerte, capaz de enfrentarte a cualquier obstáculo, y cuando digo a cualquier es sin excepción, apenas sin levantar la mano para pedir ayuda.

Pero te miro y se que a veces tirarías la toalla, lo veo en tu mirada, pero no lo haces. Te levantas, e intentas sonreír a la vida, poner tu mejor cara, pese a que por dentro la impotencia te puede, el dolor y la rabia de considerar que a veces, la vida es muy injusta.

No quiero que mis palabras denoten tristeza, porque no es lo que pretendo. Pretendo darte fuerzas, decirte que no estas sola. La vida es maravillosa y gracias a tu incondicional amistad me lo demuestras cada día. Jamás ceses en tu lucha porque lo vas a conseguir.

Tu ya eres mamá. Porque una mamá no sólo es aquella que tiene hijos, si no también quien cuida de sus sobrinos como si fuesen parte de ella, la que se preocupa por que sus amigos estén bien aunque no se encuentre en su mejor momento. Es aquella que protege como leona a su familia, y perdóname querida amiga, pero tu lo cumples con creces.

Quizá nunca te lo he dicho, pero te admiro. Admiro la dedicación y el esfuerzo que pones en todo. Probablemente yo no seria capaz de tener tu valentía y sobre todo de reponerme una y otra vez como tu lo haces.

Se que serás una gran madre, de las buenas. De las que preparan fiestas espectaculares de cumpleaños. De las que sus pequeños presumen de llevar los mejores disfraces del cole y estoy convencida de que se podrán sentir inmensamente orgullosos de tenerte, igual que yo me siento.

Perdona si mis palabras te descolocan o si he hecho remover sentimientos pero no quiero que olvides nunca lo feliz que nos hace verte feliz y que lejos de ser mamá o no, eres una persona muy importante en la vida de mucha gente, entre ellas, en la mía.

¡A por todas, amiga! Siempre contigo.


¿Qué hacer después del cole?

jueves, 10 de septiembre de 2015

Todos estamos inmersos en la vuelta al colé. Listas interminables de malditosrequerimientosescolares que rompen nuestra cabeza y agotan nuestra paciencia.

Empiezan los pedidos interminables de libros, compra de material escolar, ropa, uniformes... Todo es poco para lo que necesitan. He de decir que dicho proceso me deja alucinada. Niños de apenas tres años que necesitan más material escolar que un universitario, mochilas cargadas hasta los topes...

El otro día veía una noticia en la que se reflejaba que dependiendo de la Comunidad Autónoma dónde residas dispones de mas ayudas o menos. Increíble. Simplemente alucinante.

Pero bueno, realmente no quiero centrar mi post en la vuelta al cole, que estamos todos saturados de cupones, vales descuentos (que por cierto, no os dejéis engañar) aconsejaban en las noticias que aunque nos inciten las grandes superficies a beneficiarnos de sus promociones, lo mejor es que comparemos precios y no nos lancemos cual desesperadasmadresalbordedeunataquedenervios a comprar lo primero que nos digan. Buen consejo.

El caso (intentaré no desviarme más) es que quería hablar sobre las actividades extraescolares.

Pueden parecer un efecto secundario de la vuelta a la rutina, pero en mi opinión es muy importante saber elegir bien esa actividad que nuestros pequeños van a realizar durante el curso. ¿Lo habéis pensado ya?

Yo he elegido dos; natación e inglés. ¿Y qué criterio he seguido? Os cuento.

Natación: Primero he de decir que yo tengo una minusvalía en mis piernas. Desde los cinco años, y de nacimiento, tengo una triple malformación, que aunque a simple vista no se aprecia, en ciertos momentos condiciona mi día a día. 
Esto es algo que de algún modo temo, que mi hijo lo herede. No tiene porqué pero me inquieta.
Por eso me interesé por la natación. Es una forma divertida de aprender a nadar al tiempo que fortalecen su musculatura aún precoz.
Es uno de los deportes más recomendados ya que ayuda a prevenir problemas de espalda, huesos y tonifica el cuerpo.
Como mi hijo no tiene tres años es necesario que un adulto le acompañe, lo que viene siendo matronatación. 
La actividad la realizará una vez por semana y tiene una duración de cuarenta y cinco minutos. ¡Empezamos el 19 de septiembre!

Inglés: Con esto estoy un pelín disgustada y ahora os cuento. Como ya os decía en el post Do You speak English? Siempre trato de hablar a mi hijo en inglés, e incluso los dibujos los ve en inglés. Cuando le hablo se enfada y quiere que vuelva 'a ser yo', pero entiende perfectamente. Por eso, porque los niños son esponjas, quiero no desaprovechar la oportunidad y apuntarle a una academia.
No hace mucho os hablé de Kids&Us, una franquicia especializada en inglés para niños. No recuerdo el importe, pero era caro. El caso es que me decidí a llamar para pedir información.
Me aseguraron que al día siguiente me avisarían para concertar una cita. Nada.
Llamé de nuevo y más de lo mismo. Nada.
Hoy he vuelto a llamar, sobre las siete y media de la tarde y en cinco minutos me devolvían la llamada.
Aquí sigo, en el sofá esperando (23:50).
Y la verdad es que ya no se si quiero que me llamen porque me han demostrado poca profesionalidad, pero si lo hacen, prometo manteneros informados.

Lo que siempre he tenido claro es que quiero que sea mi hijo quien marque dicha actividad. No quiero apuntarle a fútbol porque sea 'lo que hacen los niños' o por que a mi me guste. No quiero llevar a una niña a ballet o a rítmica si lo que desea es jugar al baloncesto.
No se si me explico, pero considero que las actividades extraescolares también marcan la personalidad del niño, fomentan el desarrollo intelectual y aportan independencia.
Por supuesto, ni que decir tiene que los padres debemos también aportar refuerzo, si lo necesitan, y clases que les ayude a mejorar en el curso, pero también tenemos que escucharles y animarles a ser los mejores en lo que deseen hacer.

¿Habéis decidido ya qué haréis después del cole?

    Imagen: elmaritimonews.com


Vuelta al cole!!

jueves, 3 de septiembre de 2015

Qué típico título de post, ¿Verdad? Pero lo cierto es que septiembre es el mes que se caracteriza por eso, volver al cole, a la rutina, y ya estamos de vuelta!

No han podido estar a tiempo esos cambios prometidos en el formato de Llámamemamá pero esperamos tenerlos listos en breve. :(

Como os dije antes de irme, me encontraba excesivamente saturada y aún así me sigo encontrando. No con el blog, que es lo que me da un soplo de aire fresco, si no con trabajo, falta de tiempo, cansancio, así que por ese motivo y por mejorar la calidad del contenido, he decidido publicar únicamente los jueves.

¿Por qué los jueves? Pues es simple. Hace poco lo hablaba con una buena amiga y juntas llegamos a la misma conclusión. Seamos sinceros, los lunes estamos un poco...¿empanadillas? Jeje Tenemos en mente toda la semana que esta por llegar y sobre todo a veces venimos tan desconectados del mundo real que nos olvidamos de leer (entre otras cosas) 
Los jueves molan. Si, si, molan mucho. ¿Se les llama Juernes ahora, no? Los jueves es ya final de semana y nuestro ánimo comienza a subir porque estamos a puntito de rozar el finde. Nos apetece ver cosas porque estamos animados y buscamos evadirnos de la semanita que hemos pasado (que no siempre son buenas)
Así que me auto convencí y me pareció un buen día para lanzar mis posts. Admito que yo era más de lunes que fue el origen de Llámamemamá, pero he pensado en todas las cosas buenas que tienen los jueves.

Ojalá pudiese contaros que he pasado un verano imparable de playa en playa, de chiringuito en chiringuito, pero nada más lejos de la realidad. Trabajo y más trabajo. ¡Ahhh bueno, si! Y una semana con mis polluelos en Peñiscola. Huelga decir que nos ha hecho malísimo. ¿Conocéis Peñíscola? Para quien no lo conozca, decir que es un preciosa ciudad costera de la provincia de Castellón. Tiene un encanto especial.

El casco histórico es lo más. Casas blancas, callejuelas donde el aire cruza rozando las paredes.Suelos empedrados y unas vistas desde el castillo que enamoran. Una ciudad para los niños. Con parques en cada rincón, teatros improvisados de esos que te transportan a tu niñez. Me encanta.

La verdad es que tenía muchas ganas de contaros. Era mi segundo año de veraneo familiar, y en realidad creo que el primero en el que mi petit pudo disfrutar y conocer la playa. Le fascinó.
Bajar a la playa nunca ha sido un despliegue para mi. Yo siempre simplifico y trato de llevar lo mínimo e imprescindible, así que toallas, protección, manguitos, un cubo, una pala, rastrillo, chupete, un pañal de cambio y agua mineral, ah y revistas (para desconectar un poco).
Cuando eres madre y logras tener cinco minutos de evasión en la toalla mientras el buen padre hace castillos en la orilla...El tiempo se detiene.
Llamadme egoísta, mala madre, osada, pero pago por ese rato en el que miras a un lado y a otro o al horizonte y sólo escuchas paz. Eso hasta que el hijo de turno viene corriendo cual croqueta y te da un abrazo de esos en los que la arena cobra protagonismo y nada queda de la toalla limpia y bien estirada.

El caso es que a mi me gusta observar. Y cuando dispongo de esos cinco minutos aún más. Recuerdo que antes de que Petit naciera ya nos fijábamos en las clases de familias que poblaban las playas. Y sobra decir, criticábamos. 'Mira ese padre que pasa de su hijo', 'mira ese hijo que pasa de su padre' 'mira esa madre que pasa de su hijo y del padre' Y ahora simplemente, les entiendo.

Hay diversidad de familias, y en la playa puedes encontrarlas todas concentradas. Pero este año había algo distinto en mi. Miraba a todas las madres con respeto y admiración. Somos geniales y es que además se nota que tenemos ese gen maternal. Da igual si eres despistada como yo, desordenada, maniática, histérica, pausada...Ese gen nos hace únicas e iguales, las mejores.

No se si esto que a mi me ocurre lo habéis vivido, pero reconforta saber que todas intentamos hacer todo lo mejor posible, y ¿sabéis qué? ¡Lo conseguimos! Espero que hayáis pasado un buen verano.

Os espero el próximo jueves con un nuevo post y un nuevo tema! ¿Cuál será?¡Feliz semana!

           Foto de Peñíscola by Llámamemamá 


¡Felices vacaciones!

lunes, 3 de agosto de 2015

La verdad es que no sabía si cerrar o no por vacaciones, ya que este año sólo voy a tener una semana de playeo. Pero finalmente he decidido hacerlo, más que nada por renovar, por aclarar mi mente, por volver fresca como una lechuga y por poderos ofrecer lo que os merecéis, contenido del bueno.

Lo cierto es que llevo unas semanas de ajetreo máximo, de no parar, de no tener hora fija para salir de la oficina (señoras y señores, this is Spain) y llevo tiempo planteándome muchas cosas que os quiero ir contando poco a poco y con calma.

Como os digo, últimamente, me pasan muchas cosas por la cabeza, entre ellas mi hijo, el tiempo que paso con él, mi verdadera vocación, el periodismo, mi tiempo como mujer y bueno digamos que estoy en un periodo realmente de cambios (miedo me da). A veces los cambios son buenos, otras se convierten en locuras, pero...¿No me digáis que no resulta emocionante un reto?

Os adelanté que quería hacer cambios en el blog y así será. El primero y más importante es algo que me inquieta mucho contaros, pero que sin duda, creo que es necesario. Mi entorno llevaba tiempo diciéndome que tenía que relajar un poco. Escribo porque me apasiona, porque me da libertad, porque saber que hay personas interesadas en lo que hago me hace sentir muy pero que muy afortunada, pero a veces siento que no tengo tiempo. Me he planteado publicar únicamente un día por semana. Quizá os suene a 'vil traición' ;) pero creo que todos salimos ganando. 

Por un lado, tendré el tiempo suficiente como para hacer artículos y post de calidad. Volver a las entrevistas, investigar, colgar algún que otro video ( esta era otra de las sorpresas) y sobre todo no saturarme para poder dar el máximo de mi.

Pues eso, quiero volver con cosas nuevas, más profesionales, pero no perder la esencia. Esa tan especial que se ha ido creando entre Llámamemamá y vosotros.

El formato será una sorpresa, pero estoy convencida de que os encantará porque tengo muchas ideas que espero poder llevar a cabo.

El día de publicación aún es un misterio. Ni yo lo sé, (se admiten sugerencias), pero de lo que estoy segurísima es que la primera semana de septiembre nos volvemos a encontrar.

Además, me he propuesto este verano ponerme las pilas en Instragram, así a los que me seguís que sois muchos, ¡no perdáis la pista!, a los rezagados, ¿A qué estáis esperando? Podéis encontrarme enInstragram  Llamamemamaoficial o en Twitter @llamamemama.

No quiero entreteneros mas, que se que estáis con un pie en el blog y otro en la piscina, playa, pueblo...Pero no quería irme sin desearos unas felices vacaciones, que disfrutéis al máximo de cada segundo y que tengáis mucho cuidado porque os espero a todos en ¡Septiembre!


Do you speak English?

jueves, 30 de julio de 2015

Yes, I do - que se diría...

Los idiomas son un must en la vida de nuestros pequeños. Años atrás ningún padre se percataba de la repercusión que tendría saber algún idioma en el futuro. 
Estudiábamos inglés como podíamos, ya que los maestros no eran lo que viene siendo bilingües (pobres) la mía quizá no había tenido si quiera ocasión de viajar a Londres.

Las academias se frotaban las manos cuando llegaba el periodo estival. ¿Quién no ha asistido a clases de inglés?

¡Y por no hablar del Francés! Esa asignatura puente, que en mi caso lo pasaba genial, pero aprender, lo que se dice aprender, lo justo.

Pero ahora, que soy madre, me doy cuenta de la importancia que tiene que los niños desde que tienen uso de razón sean multilingües. 

Trato de hablar en inglés con mi hijo todo lo que puedo y sobre todo, lo que le apetece, porque eso de  comunicarse en otro idioma...No le hace gracia. 

Pero si algo he aprendido es a ser más astuta y a cultivar su 'mente esponja' de la manera que mas le gusta, con sus dibujos. Vamos, que le engaño.

Visualizar series o películas en otro idioma es bueno, no sólo para los niños, si no también para los adultos. Podemos añadir subtítulos en castellano para poder adquirir más vocabulario.

Ahora existen multitud de centros con una amplia oferta de idiomas a partir de un año. Bastante caro, todo sea dicho. Quizá os suene Kids&Us. Aquí en Madrid hay un montón, así que decidí llamar para informarme hace unos meses. No recuerdo con exactitud, pero el precio me pareció excesivo para sólo una clase a la semana y de 45 minutos. Me compensa coger a una profe nativa que sólo se dedique a su aprendizaje. Pero desde luego, para gustos siempre hay colores y probablemente sea un estupendo método de enseñanza el que siguen.

Pero, como antes os decía, no hay nada más económico que agilizar el oído mediante películas en versión original. Además, podemos hacer ese ratito, nuestro momento en familia. Let's go! Os apuntáis?

       Foto: Google.es

Un brindis por los abuelos del mundo mundial

lunes, 27 de julio de 2015

¿Qué haríamos sin ellos?- me pregunto.
Dicen que los abuelos disfrutan de los nietos lo que no han disfrutado de los hijos, ¡Y qué razón!

Esta semana mi petit la ha pasado con sus abuelos, en el pueblo. ¡Qué recuerdos los pueblos! Y mi hijo tiene ¡tres! 
El pueblo es ese lugar donde no existen las leyes, bueno si, la del más fuerte. Corres con menos peligros que en la ciudad y digo con menos porque ahora las cosas, por desgracia, han cambiado un poco. 
Todo el mundo se conoce y las nuevas generaciones se aúnan para jugar a la pelota, montar en bici o hacer alguna que otra trastada, de esas en las que te tocaba salir corriendo.

Y ahí estaban los benditos abuelos. Los que te permitían hacer prácticamente de todo. Los que salían en tu busca si te retrasabas mas de la cuenta, los que te daban propina y los que se llevaban la charla de tus padres por consentirte más de la cuenta.

Mi petit ha disfrutado de lo lindo. Ha visto pollitos, perros, cerdos, caballos. Ha nadado en la piscina y se ha, literalmente, empapado con la manguera mientras sus abuelos (que no sus padres) le reían la gracieta.

Y no os puedo negar que me gustaba verle tan independiente, tan feliz y disfrutando de todo lo que para mi había sido tan importante en mi infancia. Mi pueblo.

Pero también veía a mis padres agotados y en el fondo, me sentía culpable. En esta sociedad en la que ser madre y trabajadora es un reto casi imposible, los abuelos son nuestro pilar. Sacan fuerzas de donde no las hay por hacerles felices y ya de paso, echarnos un gran cable.

Mi madre me decía que no quería más nietos. No se si medio en broma, medio en serio, pero le tomé la palabra. Para quienes no lo sepáis, mi hermano, tiene Síndrome de Down, y como dice ella, es un niño más. Por eso, de algún modo me siento condicionada, porque lo cierto, es que tiene trabajo doble, ¡Cómo para darle más! 
Así que, sólo puedo agradecerles el permitirnos tener un respiro. Podernos ir tranquilos al trabajo sabiendo que está en buenas manos.

La verdad es que mi petit tiene tres abuelos que hacen que su vida sea felicidad plena, y por lo tanto yo me siento afortunada.

Ayer fue el día de los Abuelos, que en realidad, todos los días lo son. Desde Llámamemamá felicitamos a todos los abuelitos que tanto nos apoyan, nos ayudan y hacen que nuestra vida sea bastante más sencilla.

GRACIAS ABUELOS!

    Foto: Google.es

Con el NO por delante

miércoles, 22 de julio de 2015

Como ya os había comentado, ya tengo en mi poder el libro Aprender a Educar. Nunca he sido partidaria de seguir este tipo de lecturas, pero dado que estamos entrando en una edad donde el carácter comienza a aflorar, he pensado que no está demás echar un vistazo al pensamiento de los expertos.

Me gusta mucho leer y aprovecho cada segundo para tomarme mi tiempo y dedicarme a los libros, así que cada mañana como llego media hora antes al trabajo me quedo leyendo y desconecto.

Así que, ya estoy puesta en materia. No quiero desilusionar a nadie pero cada día que pasa y cada hoja que leo me hace ser mas incrédula sobre las teorías y nuevas formas de educar. Soy de las que piensa que cada padre educa como quiere, puede o sabe pero acepto sugerencias.

Algo que estoy descubriendo poco a poco es la capacidad que tienen los niños de asimilar el NO. Mi hijo, con 20 meses entiende a la perfección las consecuencias de una negación.

El libro nos muestra una forma diferente de canalizar el enfado en los padres. Parece simple, pero yo que lo he intentado os aseguro que nada más lejos de la realidad.

Cuando después de recoger los miles de muñecos y juguetes que había esparcidos a lo largo y ancho del salón y llega el buen hijo y lo vuelca sin motivo aparente, tu ira y tu paciencia se desbordan y es entonces cuando el libro te explica que todo ese enfado debes interiorizarlo...Me hundo.

No grito ni nada por el estilo, pero es obvio que cuando estas cansado, estresado y te ocurre una situación similar a esa lo que menos piensas es en guardarte para ti ese malestar. Yo lo he intentado y es duro, difícil y sobre todo deber ser plenamente consciente de lo que haces para darle la 'vuelta a la tortilla' sin que se entere.
Pienso que tampoco pasa nada por mostrar nuestras emociones que son sanas. Sin gritos ni malas palabras, pero haciéndoles ver que estamos molestos ante esa situación.

¿Vosotros sois de los que van con el no por delate o preferís respirar mil veces y tragaros vuestro enfado?


Un fin de semana diferente

lunes, 20 de julio de 2015

Vivir en una gran ciudad del centro peninsular tiene muchas ventajas, pero también muchos inconvenientes, y sin duda, el más destacado es la falta de playa.

No soy de las que disfruta tostándose al sol y además desde que soy madre eso de cargar con todos los bártulos me agobia un poco, pero reconozcámoslo, eso de tener una playita cerca donde mojarse el culo cuando aprieta el calor, mola. Y mola mucho.

Pero los madrileños tenemos la inmensa suerte de tener a poco más de tres horas  las playas de Valencia. 

Así que, no cortos ni perezosos y dado el desagradable calor que soportamos en la capital, el jueves pasado decidimos que teníamos que estrenar la playa.

El año pasado ya estuvimos con nuestro petit, pero era demasiado pequeño como para disfrutarlo a tope. Así que ahora sabíamos que alucinaría pepinillos cuando viese tal cantidad de agua solo para él y veinte mil madrileños más que visitan Valencia cada fin de semana.

La verdad es que verle disfrutar de esa manera no tiene precio alguno. Chapoteaba, corría, se rebozaba cual croquetilla playera y no dejaba de repetir : Playa! Playa! Creo que ni él podía creer que existiese un lugar tan divertido.

Ha comido paella valenciana, bailado al ritmo de una charanga, se ha bañado en la playa, en la piscina. Ha compartido risas y juegos con su genial amigo Marcos, ha dormido a pierna suelta y por supuesto no se quería volver.

Creo que está agotado, pero lo bien que se lo ha pasado ha merecido la pena. Findes así son los que en verano hacen que la semana sea más llevadera. Disfrutar en familia de cada segundo es el regalo mas preciado, así que no desaprovechéis ni un segundo de pasar tiempo con los vuestros.
Da igual playa, piscina, lago, pantano, cualquier lugar es bueno para refrescarse y ya de paso no dejar de sonreír.

Y vosotros, os gusta hacer escapadas de fin de semana para desconectar?

Ampliando amistades

jueves, 16 de julio de 2015

Creo que no ha sido hasta ahora cuando me he dado cuenta de lo que significa volver a la infancia. Y es que, un niño  en casa te aporta taaantas cosas...

Saca lo mejor de ti, y sin querer te hace memorar recuerdos de esos que te teletransportan a tu infancia. De repente, comienzan a gustarte los dibujos animados, los toboganes son tus nuevos aliados, hablas sola mientras emitas los sonidos de animales insospechados...

Creo que es el momento ideal para rebozarte en la arena de la playa, para columpiarte en el parque, para jugar a las muñecas, ser el rey del balón y dejarte llevar en los parques de bolas como si no hubiese un mañana. Porque no me podéis negar que tener hijos también hace que nos soltemos la melena. Es la excusa perfecta para no dar explicaciones.

El caso es que cada día que pasa se amplía más mi círculo de amistades, y en el fondo, esto empieza a preocuparme.
Peppa Pig, George y en general toda la tropa son parte importante de nuestra pequeña familia. Yo me resistía a aceptarles pero, lo cierto es que cada día les tengo mas cariño. Siempre había pensado que no pondría la tablet a mi hijo, o el movil, sin embargo bendigo a ambos cuando se pone rebelde y me sacan del apuro de aguantar la correspondiente pataleta.

La verdad es que las historias de esta genial familia de cerditos...¡Me encantan! Destaca el valor de la familia, el respeto a los padres, el cariño a los hermanos y la admiración por los abuelos.
Son sencillisimos, gráficos pero fáciles de entender. Son simpáticos y entretenidos.

Mickey. La casa de Mickey Mouse me chifla. Me devuelve a la niñez y ver como mi hijo es ahora quien disfruta de sus aventuras hace que sea especial.
Bob Esponja. Hace poco leí que cada personaje de la serie representa un pecado capital. No me convencen del todo. Los veo menos sanos que los anteriores, aún así mi hijo disfruta horrores con la pegadiza canción.

Pocoyó. Es el que menos me gusta de todos. De hecho, creo que es una creación española (no estoy segura) pero me resultan de lo más sosos.

Un consejo que yo llevo a cabo es que, dado que nos toca resignarnos al hecho de que quieran ver la televisión y ponérselo en otro idioma. Los niños absorven toda la información y nosotros tenemos que aprovecharnos. Normalmente, yo se lo programo en inglés y a él le encanta.

¿Cuál es el dibujo animado preferido de vuestros hijos?

    (Foto: Google)

El valor del tiempo

lunes, 13 de julio de 2015

No os voy a negar que llega el verano y me vuelvo extra perezosa y con estos calores madrileños que superan los cuarenta grados, más aún.

Tenemos que refugiarnos en cualquier lugar con aire acondicionado apto para niños (véase parque de bolas, centro comercial o el propio hogar)

Pero este fin de semana ha sido especial. No hemos hecho nada en concreto, no creáis, nada fuera de lo normal, pero para mi ha sido importante.
He podido pasar tiempo con mi hijo, y me he dado cuenta de lo importante que es. Para ser sincera, no nos hemos separado, en lo bueno y en lo malo. Han sido dos días de risas a carcajadas, de besos, de abrazos ( porque es muy mimoso) de muchos te quieros... Y entonces me dio por pensar.

La vida son dos míseros días, ni uno mas, ni uno menos y los perdemos discutiendo, sufriendo, tristes, amargados. Vivimos preocupados por el trabajo, por ir a la ultima, por no desagradar a los demás y no nos damos cuenta de la superficialidad y lo mundano de todos estos pensamientos.

Un abrazo, un aaaa-chuuuu-choooon como el me dice, hace que me cambie la perspectiva de todo. Creo que aprendo yo más de él, que él de mi. Le observo, ¿Os pasa a vosotros también? Analizo todos y cada uno de sus movimientos con delicadeza. Veo como crece y como día tras día deja de ser un bebé para convertirse en un niño, mi niño.

¡Qué pena no ser rica! ¿Verdad? Lo único que me preocuparía sería no perderme ni un minuto de su vida. En fin, como tristemente no lo soy, aprovecho cada segundo para poder disfrutar de mi familia.

Pero bueno, cambiando de tercio, también quería contaros que ya tengo en mis manos el libro Aprender a Educar de Naomi Aldort. He empezado a leerlo y reconozco que a aplicarlo también, aunque voy poco a poco. Os intentaré contar mis impresiones sobre él en cada post, de esta forma, pondremos puntos en común.

¡Ahhh! Y no podía desaprovechar este post para adelantaros algunas cosillas. Y es que sigo dándole vueltas a un esperado lavado de cara de Llámamemamá. Probablemente, Septiembre sea el mes esperado, el mes de los cambios. Quiero mantener la esencia que tanto os gusta pero creando para vosotros posts más elaborados y documentados, y para ello, necesito tiempo. Y...¡Hasta aquí puedo leer!

Aún así... ¡Se admiten sugerencias, ideas, cosas que os gustaría que incluyese y yo tomaré nota de todo! A fin de cuentas, este blog también es vuestro, nunca lo olvidéis.


Aprendiendo a educar

jueves, 9 de julio de 2015

La verdad es que en verano parece que pinta mas escribir sobre cosas fresquitas, veraniegas, de esas que aunque no estés disfrutando de un día de playa te teletransportan a cualquier tumbona de costa. Sin embargo, esta semana me han surgido dudas que deseaba compartir con todos vosotros.

Últimamente he notado que mi pequeño (ya no tan pequeño) de veinte meses, comienza a sacar su carácter, su mal carácter, y me he preocupado.

Mi madre se ríe de mi porque piensa que educar es sólo cuestión de dar amor y atención. Pero yo sigo dándole vueltas. 

Efectivamente, hasta ahora, los niños han sido bebés, pero con la edad de mi Petit Manuel, el genio comienza a despuntar. El  '¡Es mío...!', '¡NO!' Y demás rebeldías varias propias de pataletas injustificadas afloran cada dos por tres y a veces, ponen a prueba la paciencia.

Se que no es un niño malo, además es inteligente, pero pienso ¿Lo estaré haciendo bien? Hasta ahora no me había preocupado en exceso ya que su vida de neonato destacaba por dormir, comer y hacer sus necesidades. Pero me doy cuenta de que ahora, comienza la verdadera maternidad.

No obedece -pienso. Pero luego se que obviamente es un niño y tiene que tener sus momentos de rebeldía, pero, ¿Debería obedecer? Pregunto, pero como es normal, cada niño es un mundo. Unos mas líderes, otros más calmados, otros apenas hablan y otros como el mío, apenas callan. Si a eso le sumamos que a las madres nos cuesta horrores asumir o confirmar que efectivamente también nuestros pequeños están en rebeldía...No puedo saber si es normal.

Total, que tras analizar todos los puntos anteriores y pese a que no soy excesivamente fan de los libros de bebés, educación y puericultura, he decidido comprarme el libro Aprender a Educar, sin gritos, amenazas ni castigos, de Naomi Aldort. ¿Lo conocéis?

No lo elegí por nada en concreto, simplemente, indagando por la red me di cuenta de la cantidad d e comentarios positivos hacia este libro y pensé...'No pierdo nada' además cubre la etapa de la adolescencia, por lo cual, los consejos me acompañarán durante muuuucho tiempo.

Como os decía, mi petit no es un niño malo, es educado y cariñoso, pero tiene carácter y quiero saber guiarle. Me preocupa no saber hacerlo bien, o tener menos paciencia de la que pienso, por eso, cualquier consejo o cualquier experiencia puede ser de gran ayuda.

Se que muchos leeréis este post y os sentiréis identificados (aunque no lo digáis, pillines) y probablemente os venga algún momento a la cabeza en el que hayáis pensado, ¿Lo estoy haciendo bien?
Pienso que todos lo hacemos bien a nuestra manera y que mi sabia madre, un poquito de razón tiene, con amor los niños entienden todo, pero ¿Creéis que las lecturas pueden ayudarnos?

Zumos, batidos y Smoothies, ¡Lo más refrescante y nutritivo contra elcalor!

lunes, 6 de julio de 2015

Las temperaturas no paran de subir y como locos vamos de sombra en sombra intentando huir a la desesperada de este inmenso calor.

Muchos aún no hemos empezado las vacaciones, ni podemos disfrutar de jornadas playeras de esas que te hacen desconectar de todo, así que tenemos que pensar pequeños trucos para hacer más llevaderos estos días.

Sabemos que la fruta a veces cuesta introducirla en la alimentación de nuestros pequeños. Puede resultar aburrida y los sabores son tan especiales que no siempre agradan a los paladares mas selectos. Por eso los zumos son un aliado de los padres para hacer este proceso mas divertido.

Ahora hay un derivado de los batidos que ha llegado con fuerza. Es más nutritivo y sobre todo, llamativo, lo Smoothies. ¿Los conocéis?

La diferencia radica principalmente en que estos últimos tienes pequeños trocitos de fruta y resultan algo mas espesos de texturas, pero están ¡Buenísimos! Algunos incluso contienen hielo y se asemejan a los refrescantes granizados.

He pensado que sería una buena idea compartir con vosotros alguna receta para poder preparar en casa. Como siempre, y como yo no soy una buena cocinera, he echado mano de mi web favorita de cocina para niños Pequerecetas. ¡Espero que os gusten!


Ingredientes de Pequerecetas (4 personas)
- 1 melón
- 2 cucharadas de yogurt natural
- 1/2 vaso de leche semidesnatada o leche de soja
- Un poquito de miel y una hoja de menta.

Preparación:

Preparamos en trozos el melón ya pelado y lo introducimos en la batidora. Añadimos los dos yogures naturales y el medio vaso de leche. Una cucharadita de miel le dará un toque dulce y la hoja de menta, el aromático.

Si queremos podemos introducir unos trozos de hielo picado para que sea aún más resfrescante.

Lo bueno de los Smoothies caseros es que podemos mezclar tanta fruta como queramos y hacerlos totalmente a nuestro gusto.

¿Habéis probado alguno ya? ¡Seguro que a los más pequeños les encantarán!


Ahogamiento secundario: ¿A qué nos enfrentamos?

jueves, 2 de julio de 2015

La verdad es que este tema viene muy al hilo del post del lunes sobre prepararse para el verano. Hace ya bastante tiempo, una amiga me contactó para darme información acerca de ello, pero ha sido en las últimas semanas cuando he visto que es algo que se está propagando y que merece la pena hablar y compartirlo para que todos seamos conscientes de la gravedad: El ahogamiento secundario.

He de ser sincera y cuando leí el testimonio publicado me dio pánico e incluso me obsesioné por si le pasaba a mi hijo y no me daba cuenta.

No es algo que suceda de manera habitual, pero pasar, pasa, y con mas frecuencia de lo que pensamos. Si alguno de vosotros es médico sería estupendo que nos facilitara más información acerca de esta situación que tanto nos preocupa.

El artículo narraba como en EE.UU estaba una madre con su hijo tranquilamente en la piscina. Llegó la hora de irse a casa y el pequeño manifestó estar cansado. Obviamente, todos sabemos que el agua agota, por lo cual la mujer vio lógico que quisiese irse directamente a la cama para reponer fuerzas.
Al acudir a ver si por fin dormía plácidamente se dio cuenta de que no respiraba. Llevaron urgentemente al niño al hospital pero nada pudieron hacer por salvar su vida.
La autopsia concluyó que había fallecido por ahogamiento secundario.
Ayer, leí otro caso de ahogamiento secundario que por suerte acabó bien, pero me hizo pensar en la importancia que tiene conocer de qué se trata.

¿Qué es el ahogamiento secundario?

Se produce por la introducción de agua en los pulmones. No es necesario que la ingesta sea grande simplemente, lo suficiente como para poco a poco bloquear las vías respiratorias hasta provocar la muerte debido a los productos químicos del agua de la piscina.

Lo más complejo es que pueden pasar hasta 48 horas para que aparezcan los síntoma graves, por eso debemos estar alerta. Aunque el cansancio después de un día de piscina es normal, tenemos que vigilar que no es desmedido, que la respiración de nuestro pequeño no es entrecortada, que no tiene fiebre y que reacciona perfectamente ante diversos estímulos.
De ser así es preferible no esperar y acudir de manera urgente al hospital, ya que lo que puede salvar la vida es ante todo la rapidez de actuación médica.

Esto no quiere decir que estemos eternamente en alerta, pero si que tengamos cierta precaución y sobre todo que sepamos que esto, desgraciadamente sucede.

Las piscinas son un refrescante divertimento para niños y grandes, pero no debemos olvidar que también son un peligro constante y como adultos tenemos la obligación de velar por el cuidado y la tranquilidad de nuestros más pequeños.



   Imagen: Google.es

Commons Attribution 4.0 International license.

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