Dos días sin él

domingo, 8 de marzo de 2015

Ya había pasado varias noches sin nosotros, pero este fin de semana ha sido el primero que me he separado de él durante dos días.

Al principio parece extraño, y escribes cada hora para saber qué tal está (además se quedó algo malito) pero he de reconocer que esa desconexión me ha venido genial.

Vaya por delante que confío plenamente en su padre, y aunque no sepa conjuntar la ropa y le lleve con cada prenda de un color, se que cuidarle, le cuida como yo o incluso mejor. Eso, quieras que no tranquiliza bastante. 

Como siempre digo, para cualquier persona tener su propio espacio es fundamental. Creo que ayuda además en la relaciones interpersonales y que fomenta el autoestima.

Era mi despedida de soltera. Cada segundo fue una sorpresa, y compartirlo con tres de mis mejores amigas hizo que fuese insuperable. No diré que te olvidas de todo, pero Córdoba, el solecito, las cañitas, las calesas, el flamenco hicieron que por su segundo me sintiese como en un sueño.

Ponerte guapa, hacer pequeñas y confesables locuras, de esas que sólo haces en ocasiones así. Reírte, perder la vergüenza, todo el conjunto te transporta a esos días de eterna juventud.

Obviamente le tenía en mi mente y algún día espero llevarle a esa bonita y acogedora ciudad que baña el Guadalquivir, pero me apetecía disfrutar a tope de aquello, en soledad.

De vez en cuando se agradece evadirte de las responsabilidades. Del sueño, de las comidas, de cambiar pañales, de seguir horarios... A veces, simplemente necesitas sentir que no llevas reloj, que cada segundo que pasa es una incógnita  y que el simple hecho de charlar con tus amigas certifica que aún eres joven y eso, también es felicidad.

Vuelvo deseando verles, no lo niego, y con unas ganas inmensas de abrazarle y comerle a besos, pero estos momentos propios no hacen más que certificar que se puede ser madre, mujer y también divertirse y escapar de la rutina.


Además, ayer 8 de marzo celebramos el día de la mujer trabajadora. Hay tanto todavía por hacer... Seguiremos peleando como leonas porque algún día verdaderamente se reconozca nuestra labor, nuestros derechos. Lucharemos porque la igualdad sea una realidad y no una utopía. Felicidades a todas las mujeres, trabajadoras todas, dentro y fuera de casa, a las madres, abuelas, a todas las que sienten que reman en la misma dirección, la de demostrar al mundo nuestra fortaleza, esa que nada ni nadie nos podrá arrebatar.


2 comentarios:

  1. ¡Que guay la despedida de soltera! Yo aún no me he separado de Vikingo ni una sola noche, creo que no estoy preparada, aunque la verdad es que últimamente me planteo que Papidire y yo necesitamos una escapada romántica. Es verdad que cuando he estado un día sin él se me hace raro, pero vuelvo a sentirme yo y es tan necesario, disfrutas mucho más que antes de ser madre. Un abrazo

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  2. Qué guay!!! Yo aún recuerdo la mía, qué bien me lo pasé disfrazada de obrero de la construcción por medio Madrid.. Yo aún no me he separado de la emperatriz de noche, no me importaría dormir del tirón y a pierna suelta algún día jejeje. Besos!

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