No Madres

jueves, 23 de noviembre de 2017

Entré en La Casa del Libro acompañada de una buena amiga y por supuesto, con Petite Adriana en el carro. 
- Por favor, ¿Quería saber si tendrían el libro de No Madres, de María Fernández-Miranda?

El dependiente, un joven muy atento, enseguida trajo a mis manos un ejemplar. Me miró, miró a Petite Adriana y muy sonriente me dijo un: ¡Qué lo disfrutes!

Estoy convencida de que en el fondo le extrañó que una mamá viniese a comprar el libro de No Madres, sin embargo yo no cabía en mi de emoción.

Por supuesto no voy a hacer spoiler del libro, porque quiero que lo leáis, pero sí que diré que lo recomiendo a madres y no madres de todos los tipos. A las madres protectoras, a las madres liberales, a las súper madres y a las que creen que no llegan a nada. A las mujeres que no han querido tener hijos y a las que por desgracia la naturaleza no les ha dado. 

Si todas leyésemos el libro entenderíamos la cantidad de elecciones/circunstancias que hay en la vida y estoy segura de que nos respetaríamos aún más. Al igual que estoy segura de que no haría falta escribir un libro sobre este tema. Y me incluyo. Porque, ¿Quién no ha hecho alguna vez la típica pregunta de, y tú para cuando? Desde que soy madre trato de ser muy prudente con este tema, porque considero que es algo tan personal que no tiene por qué interesar al resto del mundo.

Reconozco, que la primera parte del libro fue la que más me enganchó, donde María cuenta su historia de no maternidad en primera persona. Más adelante, mujeres famosas son entrevistadas para contar su experiencia.

Como os decía, no voy a hacer spoiler, pero sí que una de esas mujeres conocidas, habló sobre un tema que me resultó muy pero que muy interesante y que espero poder hablar algún día con mi hija. La congelación de óvulos.

Por suerte, la sociedad en la que vivimos reconoce a la mujer como independiente, libre, capaz de tomar decisiones por sí misma y con un nivel profesional cada vez más equiparable al hombre. En sueldos no, pero ese es otro tema.
El caso es que cada vez se retrasa más la maternidad. Vivimos de los veinte a los treinta inmersas en los estudios o la formación, en la búsqueda de empleo, en el progreso laboral, en la mejora salarial, y cada vez vemos más a largo plazo el hecho de ser madres. También existe cada vez más, la posibilidad de no querer tener hijos. De no sentirte atada a una persona. De no condicionarnos. Digamos que es una revolución femenina que está haciendo que por fin podamos ser quienes somos y no quienes querían que fuésemos.

En el cole siempre nos enseñan eso de que los seres humanos nacen, crecen, se reproducen y mueren. Aunque deberían enfatizar en que parece que sólo va dirigido a la mujer, ya que al hombre jamás se le cuestiona si quiere o no ampliar la especie.

Además, a todo eso le sumamos, que la independencia laboral y personal hace que nos volvamos más exigentes en la búsqueda de pareja estable, por lo que la maternidad bien se retrasa, bien no llega o bien optamos por formar una familia monoparental, ya que no dependemos de un hombre para procrear. De un hombre físico, se entiende.

Esta famosa entrevistada, congeló sus óvulos por qué nunca tuvo claro eso de ser madre. Prefirió esperar y no ponerse límites. A partir de los cuarenta, ya se sabe que dicen que el reloj biológico llega a su fin, que quedarse embarazada de manera natural se complica, en fin... Ella quiso vivir su vida y si llegaba el momento de decidir lo haría, sin presiones, ya que sus óvulos estaban a buen recaudo. El final...Dejo que lo leáis 😉.
Pero la importancia de congelar óvulos, no es sólo por el hecho de decidir en un momento dado si quieres tener o no hijos, va más allá.

Hace unos días, preguntaba a Papá Manuel por una amiga suya que con treinta y muy pocos años le diagnosticaron cáncer de pecho. Al ser muy joven, aún no se había planteado eso de la maternidad, pero ahora, me contaba que no querría dejar pasar la oportunidad de ser madre. Una opción es congelar los óvulos antes de que el agresivo tratamiento llegue a más, ya que como seguro sabéis, afecta de lleno a la fertilidad. Casualmente, otra entrevistada había pasado por lo mismo y nadie le informó de esta opción, por lo que tuvo que renunciar a ser madre de manera natural.

Pienso que hay tantos temas importantes sobre la mujer, y también sobre el hombre, que deberían ser tratados en los colegios e institutos. Deberían hacerse más charlas sobre este tipo de opciones, en EEUU las hay. Pero también sobre otros temas básicos que nos afectan a todos y que de verdad son muy muy importantes.

Lo dicho, os invito a que leáis el libro No Madres de María Fernández - Miranda, estoy convencida de que os sentiréis muy identificadas en más de una ocasión, pero sobre todo, que terminaréis con la sensación de respetar la decisión valiente de cualquier otra igual.

¡Feliz jueves llamamemamistas!

    Foto: Llámamemamá 


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Commons Attribution 4.0 International license.

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