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¿Cómo actuar ante una emergencia con nuestros bebés?

jueves, 19 de junio de 2014

Era sábado por la mañana. Había sido invitada por Madresfera a un genial evento. Lo cierto es que me apetecía muchísimo ir, pese a haberme pasado la noche en vela con mi pequeño. Lo consideraba esencial en mi mundo materno-filial. Agradezco un montón que nuestros amigos de Valle36 hayan decidido compartir este curso de primeros auxilios con mamás  y papás bloggers.

La mañana pintaba interesante. Siempre he dicho que deberían enseñarnos en la preparación al parto todo aquello que debemos saber sobre cómo reaccionar ante distintas situaciones de emergencia.

Las caídas, los golpes, las heridas, forman o formarán parte de nuestro día a día si o si. Así que, lo mejor es que estemos preparad@s para cualquier imprevisto, de estos que suelen aparecer en cuanto el bebé empieza a dar sus primeros pasos.

Como os iba contando, llegué al lugar. Simplemente perfecto. En el centro de Madrid y podía cerrar los ojos y sentirme en plena sierra. El sitio era genial, se respiraba paz. Muy amablemente nos fueron enseñando todas las instalaciones, y no dejamos de sorprendernos.


Foto: Llámamemamá


Valle36 es pionero en cuanto a preparación al parto y recuperación post parto. Ginecólogos de la capital llevan años confiando en la profesionalidad de sus fisioterapeutas, y no es de extrañar.

Disponen de una 'súper' piscina con agua sin cloro, únicamente con oxígeno, por lo que tanto bebés como embarazadas pueden ser tratados sin sufrir ningún tipo de infección.
Para las y los más coquet@s, debéis saber que también ofrecen tratamientos estéticos que van desde acupuntura en agua hasta recuperación de cicatrices de periné y cesárea.

Empezamos volviendo a la infancia. En un jardín preparado para los más peques, aprovechamos en grupo para plantearnos varias cuestiones. ¿Qué haríais si vuestro hijo se ha metido una canica en la nariz y sólo disponéis de unas pinzas de depilar y un pañuelo?

Tic tac, tic tac... Os dejo pensar...

Ante todo lo que os cuente, lo primero que debéis recordar es el monosílabo PAS. ¿What is this?
Son los tres puntos 'must' para ser útiles en una circunstancia de auxilio.
1. Proteger: Debemos encargarnos de no empeorar la situación. Proteger al herido y evitar daños mayores.
2. Avisar: Mientras protegemos, debemos avisar a emergencias, o bien a alguien que pueda ayudarnos en la primera intervención.
3.Socorrer:  Dentro de lo posible debemos aplicar todo lo que sabemos para socorrer al herido hasta que llegue el servicio médico.



Imaginaos que estáis en casa y os despistáis un segundo y vuestro bebé se voltea y cae de la cama o del cambiador (es una situación que pasa de una manera más habitual de lo que creemos).
Lo primero, debéis mantener la calma, siempre. Lo segundo debéis valorar tres cosas básicas y fundamentale. Estado de consciencia, respiración y pulso.

Lo siguiente es buscar heridas, hemorragias y aflojar la ropa que puede entorpecer la ayuda.
Algo muy importante y que puede incluso salvar vidas es colocar al pequeño en posición lateral (tal y como muestran las imágenes).

Foto: Llámamemamá

Dicha posición facilita la respiración, evita que ante un ataque epiléptico puedan atragantarse con la lengua y a la vez puede evitar hemorragias internas.
Si observamos que nuestro hijo sangra por un oído (dicho oído debe quedar pegando al suelo en la posición lateral) debemos estar alerta ya que eso puede suponer fracturas del cráneos.

Pero las caídas, afortunadamente no suelen ser tan impactantes como la anterior. Los moratones y magulladuras son el pan de cada día. Por ello, siempre vienen bien algunas recomendaciones. Si hay tierra en la herida lo mejor es meter el brazo o pierna debajo del grifo para que desaparezca la arena y después con una gasa (nunca algodón) limpiar de dentro hacia afuera.
Cuidado con usar alcohol. El alcohol es más bien desinfectante para instrumental, pero para el cuerpo lo mejor es agua oxigenada o Betadine.
Si hay mucha sangre, comenzaríamos poniendo gasas en la apertura (una encima de otra) hasta que disminuya la hemorragia.

Foto: Llámamemamá

Pero también podemos encontrarnos con un dolor abdominal. En este caso, si no sabemos de dónde puede proceder, lo mejor es NO medicarnos. Nada de tomarnos la justicia por nuestras manos y si el dolor es muy intenso, lo mejor es colocarnos en posición fetal y esperar a ser atendidos por los facultativos.

Otro de los 'sustos' prefes de los niños son los atragantamientos. Y es que, en cuanto comienzan a llevarse todo a la boca, nada está libre de ser engullido. Por este motivo tenemos que conocer cómo reaccionar. Si es un bebé (hasta un año) lo mejor es cogerlo con un brazo, inclinándolo hacia delante y golpearlo en la espalda con el otro hasta que salga el objeto.

Foto: Llámamemamá

Según iba pasando el tiempo, os imagináis que las situaciones se complicaban. Desde mareos hasta amputaciones, y acabando con el RCP porque no respondía a ningún estímulo. El RCP en bebés (hasta 1 año) debéis recordar que se realiza con el índice y el corazón presionando dos puños por encima del ombligo (a la altura del esternón) y hacer 30 repeticiones, 2 insuflaciones y 4 tiempos. Esta maniobra es la última que debemos realizar (si no está consciente, si no respira y si no tiene pulso).

Foto: Llámamemamá


Las quemaduras de algún modo u otro también son típicas en edades tempranas. Cualquier quemadura infantil es considerada de gravedad. Es importante no aplicar ningún tipo de crema, ni la famosa pasta de dientes milagrosa.


Lo cierto es que todos y cada uno de los consejos satisfacían nuestras dudas. Poco a poco empezamos a entender la importancia de mantener la calma y mostrarnos tranquilos y cooperadores.

¿Aún seguís pensando cómo sacarle la canica a vuestro pequeño?
Pues bien la solución es NO HACER NADA. Dirigirse rápidamente al centro médico más cercano. Nunca demos intentar sacarla nosotros porque por el contrario podemos ayudar a que se introduzca aún más en las vías respiratorias. Tampoco debemos hacerles sonar porque eso puede provocarles heridas en las fosas nasales. Por lo tanto la solución es clara: Dejar trabajar a los profesionales.

Después de pasar una mañana entretenida, productiva, práctica y en buena compañía, nuestros amigos de Valle36 nos dieron las gracias con unos ricos aperitivos en ese genial jardín. Allí, pudimos intercambiar experiencias entre padres que siempre sirven de ayuda. Además, nos despidieron con un dulce y original detalle: Estas deliciosas y apetecibles galletas de Mami Town y Valle36.


Para cualquier cuestión, o si os apetece recibir información sobre todo lo que Valle36 ofrece, no dudéis en poneros en contacto conmigo.







 

Hasta siempre abuela

lunes, 16 de junio de 2014

No pensaba escribir un post así, ni tan pronto. Lo escribo, más que con tristeza, con añoranza. Lo escribo desde la pérdida de mi niñez. Este fin de semana se ha ido una parte de mi infancia.

Desde que nació mi bebé he conocido de cerca el valor de esas tiernas personas a las que llamamos abuelos.

He tenido la inmensa suerte de, a mis veintiocho años, disfrutar de los míos. Hoy me siento afortunada. Mi hijo ha podido 'conocer' a todos sus bisabuelos maternos y eso me llena de felicidad.

Y te replanteas lo que significan en la vida de los niños. Son esas figuras maduras, que consienten, que dan amor, que quieren sin condición incluso más que a sus propios hijos. Se sacrifican porque sus nietos sean felices, y se convierten en súper héroes cuando forman parte de la vida de esos papás trabajadores. Viven como abuelos lo que no han disfrutado como padres.

Muchas veces pasamos la vida preocupados por cosas banales, andamos inmersos en nuestros problemas cotidianos y simplemente dejamos pasar el tiempo. Llevo dos días llenando mi mente de recuerdos, recuerdos que forman parte de lo que hoy soy.

Crecí rodeada de primos, de tíos, pasaba cada verano deseando terminar el colegio para irme al pueblo, con mis abuelos, con mi familia. Hemos compartido tanto...Tenemos tantas anécdotas que contar, que revivir, y hoy he sentido que hacía mucho que no me paraba a pensarlo.

Les viese más o menos, sabía que estaban. Pero hoy, hoy eso ha cambiado. ¿Cómo es posible que pase tan rápido el tiempo? Parece que hace dos días que la abuela nos regañaba por romperle las plantas del patio, o por dejarle 'linajes' por toda la casa. Quien la conocía sabía de su carácter difícil, pero de su tesón y sacrificio por sacar adelante, junto al abuelo, a siete hijos, doce nietos y ocho biznietos. Sesenta y dos años de matrimonio, y algún que otro difícil momento.

Es ley de vida, lo se, pero duele. Siempre me he preguntado cómo reaccionaría cuando me faltase alguno de los cuatro, y he sentido una gran pena, un vacío, un cierre de etapa. No digo que debiésemos ser inmortales, pero si que desearía que todos los niños pudiesen vivir su infancia, rodeados de sus abuelos, como yo lo he hecho.

Perdonadme que este post lo quiera hacer recordando a todos los abuelos y abuelas del mundo. A los que están y a los que desde el cielo nos cuidan, hoy yo también tengo un ángel en el firmamento.

Abuela, por todas las veces que no te he dicho lo que te quería, de la mejor manera que se, hoy te entrego mi recuerdo, que con este breve escrito llegue hasta lo más lejos el sentimiento que todos tenemos, gratitud por haber formado esta bonita familia, este bonito legado. Las estrellas brillan con fuerza para darte la bienvenida, cuida de nosotros, porque sin duda, nosotros cuidaremos de que seas eterna en nuestros corazones.






¡Padres por el mundo!: Parte I

jueves, 12 de junio de 2014

Hace tiempo pensé que sería muy interesante y enriquecedor conocer una pequeña parte de la vida maternal y paternal de aquellos valientes que por gusto o por obligación han debido marcharse fuera de nuestras fronteras y crear su propia familia.

Y todo esto viene muy al caso con el post anterior, en el cual comparábamos la maternidad en España con la de países vecinos como Noruega o Alemania.

La verdad es que no ha sido complicado encontrar a esos valientes colaboradores dispuestos a demostrar que se puede sobrevivir viviendo fuera de España, lejos de las familias, de los abuelos...(aunque esto les provoque profunda tristeza).

Como son cuatro los papás decididos a contar sus diferentes historias, he decidido dividir el post en dos partes. En la primera contamos con Enrique y Macarena. Ambos españoles, una malagueña y un abulense, que viven desde lejos esta nueva e inquietante etapa.

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Enrique, hace casi cinco años decidió instalarse en New York, en el corazón de Manhattan. Es profesor del Instituto Cervantes y tras haber impartido clases en Crakovia, Varsovia y Brasilia, decidió que su futuro estaría en la ciudad que nunca duerme. Junto a su mujer, Laura, una española mallorquina, han formado una bonita familia, en la que sin duda, el papel protagonista lo ocupa Daniela.
La pequeña Daniela nació en enero de 2013 en New York. Con apenas unos meses viajó hasta España para conocer las raíces de sus papás y disfrutar de los abuelos.
Enrique ha aceptado gustoso a contestarnos a unas preguntas que, desde Llámamemamá, queremos compartir.

1.   Como es la asistencia sanitaria durante el embarazo en EE.UU? (Revisiones, número de ecografías, diferencias con la sanidad en España?

La asistencia sanitaria en Nueva York es muy buena. Hay revisiones periódicas, mucho más frecuentes que en España. Recuerdo que el último mes teníamos que ir, cada semana, una vez a la ginecóloga y otra al hospital. 
Antes del parto, los hospitales suelen organizar visitas para los futuros padres, para que estos vean cómo son las instalaciones. No hay que olvidar que aquí la gran mayoría de los hospitales son privados, y te ven, más que como paciente, como cliente. Por eso mismo, es necesario tener un seguro médico estadounidense. Los costes del parto y la posterior estancia en el hospital son altísimos. La última factura que recibimos, en la que se incluía el parto y los dos días de estancia, fue de 18.000 dólares. A eso hay que añadir los costes del ginecólogo, que fueron de unos 10.000 dólares por el seguimiento del embarazo y el parto. Sin un seguro médico que asuma estos gastos, resulta prácticamente imposible tener un niño en Nueva York. Los hospitales siempre te van a atender, pero tú eres el responsable último de pagarles, ya sea pasándole las facturas a tu seguro médico o asumiéndolas personalmente (algo que está al alcance de muy pocos). En la visita en la que nos enseñaron el hospital, alguien comentó que Beyoncé había tenido también allí a su hijo, y que había reservado toda una planta del hospital solo para ella, para que veas.   

Después del parto, a nosotros nos llevaron a una habitación individual, pero tuvimos que adelantar el pago, que fue de unos 700 dólares por noche. Por lo que recuerdo, la estancia media después de un parto natural es de dos días, y de cinco si es por cesárea. Salvo que seas Beyoncé, que puedes quedarte ahí todo el tiempo que quieras :)

Después de nacer, tienes que rellenar una serie de papeles, como el nombre del bebé, sus apellidos (aquí puedes hacer lo que quieras,ponerle uno, ponerle los dos, ponerle solo el de la madre o el del padre… tú decides). Una de las cosas que tienes que hacer, antes de salir del hospital es dar el nombre del pediatra que va a atender al niño. Si no tienes, el hospital te adjudica uno (nosotros estamos muy contentos con nuestra pediatra, que fue la misma que examinó a Daniela en el hospital después de nacer).   

2. Despues del parto, ¿con qué frecuencia hay revisiones pediátricas?

Volvimos a los quince días y a partir de entonces una vez al mes, hasta que Daniela cumplió los seis meses y fuimos a España. A partir del año, las visitas al pediatra se hacen una vez cada tres meses.

Calendario de vacunaciones. El primer día que fuimos al pediatra, cinco días después de que naciera Daniela, nos dieron un cuadernillo de vacunación en el que se reflejan todas las visitas al médico, el peso y el tamaño del bebé.

3.¿Existe la conciliación laboral y paternal en EEUU?

 Respecto a la conciliación laboral, en mi caso yo dependo de España y no se muy bien cómo funciona en EE.UU. pero creo que no hay. 

4.Cuando eres padre, ¿El Estado aporta algún tipo de ayuda social?

Las únicas ayudas que yo conozco que concede el estado por nacimiento del niño son a través de desgravaciones fiscales. Así, cuando tienes que hacer la declaración, te dan bastante dinero, pero tienes que ser residente en Estados Unidos. Hay muchas personas que, por su tipo de visado, pagan impuestos en EE.UU pero no están considerados residentes, y para ellos no hay nada (es nuestro caso :( )

5.Vosotros mejor que nadie nos podéis contar, ¿cómo es la eduación en EE.UU?

Respecto a la educación, la verdad es que aquí hay muchísima oferta de guarderías y preescolar. El problema, como todo en Nueva York, es el dinero. Una guardería privada para niños de entre 12 y 24 meses cuesta unos 400 dólares a la semana. Y eso es de lo más barato que he encontrado. Hay guarderías en Manhattan que llegan a costar 2500 dólares al mes.
También hay un montón de «gimnasios» que ofrecen actividades y juegos para los niños. El otro día estuvimos en una que ofrece una clase de juegos, canciones… una hora a la semana, más acceso libre a las instalaciones una hora al día, y que cuesta 199 dólares cada cuatro semanas. Esta misma escuela existe en España y según pone en la página web, el precio es de 60 euros al mes, o sea, menos de la mitad!!
También hay academias de música, de pintura… todo lo que te puedas imaginar para bebés. 
Ya cuando el niño es mayor, accede al sistema de escuelas públicas de Nueva York, el más grande de todo el país. Depende del barrio, la escuela pública puede ser o muy buena, o muy mala. Por eso, mucha gente  se informa de qué escuelas son las mejores y se traslada a vivir a ese barrio, porque uno de los criterios de acceso es la cercanía. 
Pero también hay muchas escuelas privadas. Los precios varían mucho, pero alguna que conozco puede rondar los 30.000 dólares al año. 
Lo bueno de Nueva York es que hay infinidad de parques públicos con columpios. La ciudad tiene una especial sensibilidad hacia los bebés y los niños, y casi todas partes puedes encontrar baños preparados para bebés, con cambiadores. Todos los restaurantes tienen sillitas especiales para bebés y, en las aceras, los bordillos de los pasos de cebra están rebajados para que puedas pasear con el carrito cómodamente. 
Los museos siempre ofrecen actividades para los niños y en la ciudad también se organizan conciertos y actividades. El único inconveniente para disfrutar de todas estas actividades es el transporte, ya que el metro no esta adaptado para ir con un carro.

6. Ademas de la familia, desde que sois padres ¿qué echáis o habéis echado de menos de España para criar a vuestra hija?

Sin ninguna duda, lo peor de se padres fuera de España es estar lejos de los abuelos y de los tíos. De hecho, esa es la principal razón por la que nos estamos planteando volvernos. Porque yo creo que para el niño, disfrutar de los abuelos es muy importante (y al revés también, ¡que los abuelos disfruten del niño!). Nosotros nos hemos adaptado a ser padres fuera de España porque no teníamos nada con lo que compararlo. Para nosotros ser padres es esto, coordinarnos para que Daniela siempre esté bien atendida, organizarnos para que uno pueda trabajar por la mañana y otro por la tarde… 

Muchísimas gracias Enrique por toda esta información, por tus consejos y sobre todo por haber 'gastado' un poco de tu preciado tiempo en pasar un rato con Llámamemamá.

Foto Llámamemamá: Daniela contempla el puente Queensboro

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Macarena, por su parte estudió Magisterio de Educación y Lenguaje y hace cuatro años decidió emigrar al país vecino, Francia. Tras pasar un tiempo en la capital, acabó formando una preciosa familia en Limoges, junto a su pareja Aurelien. En noviembre daban la bienvenida a Ernesto, un pequeño francés con corazón español.

1.   Como es la asistencia sanitaria durante el embarazo en Francia? (Revisiones, número de ecografías, diferencias con la sanidad en España?

En Francia eliges medico, especialista y demás. Cada visita la pagas, pero a los tres días la Seguridad Social te devuelve el 70% de la consulta, el otro 30% tu seguro medico.
En el caso del embarazo, a partir del sexto mes estás cubierta 100%, incluido el parto y las revisiones de después. Aun así pagas la consulta, y luego te lo devuelven.
Desde que sabes que estas embarazada debes enviar unos papeles a la seguridad social. Te hacen revisiones todos los meses con analítica de sangre y orina a cada vez. Las ecografías dependen del ginecólogo que tengas, aquí eliges el que quieres que lleve tu embarazo, si es obstetra y tiene ecógrafo te hará ecos en cada mes, sino, te mandara al hospital que hayas elegido para dar a luz y allí te las hacen. Cuando das a luz, puedes solicitar una ayuda de retorno al hogar y una matrona viene 2 veces a tu casa a ayudarte con los problemas que puedan surgirte con el bebe y a revisar tus puntos y tu estado general.

2. Después del parto, ¿con qué frecuencia hay revisiones pediátricas?

Las revisiones con el pediatra se hacen cada mes hasta el 6 mes. Después a los 9, 11 y 12, a no ser que tengas cualquier duda y quieras ir a verlo (el pediatra también lo eliges tu).
Las vacunas son a los 2 meses, 4, 11 y 12. 

3.¿Existe la conciliación laboral y paternal en Francia?

Si. Aquí la baja maternal es mas cortita que en España. A los 2 meses de parir te incorporas!! Pero si quieres puedes pedir una baja maternal o paternal creo que hasta de 2 años y recibes una ayuda de unos 600€/mes (teniendo en cuenta que los sueldos medios oscilan los 1500€, no es gran cosa).

4.Cuando eres madre, ¿El Estado aporta algún tipo de ayuda social?

El estado, mas concretamente el departamento de ayuda familiar, te da una ayuda de 183€/mes hasta los 3 años del niño. Esto varía en función de cuantos tengas. A partir del tercer hijo estás exento de pagar impuestos (aquí TODOS pagamos todos los años un sueldo entero en septiembre de impuestos).

5. ¿Cómo es la eduación en Francia?


Hay guarderías públicas, que no gratuitas, en las que conseguir plaza es una odisea. Cuentas también con asistentas maternales que están reguladas por el Ayuntamiento y que acogen en sus casas hasta 5 niños. Puedes solicitar plaza con una, visitarla y aceptar o no. El mismo departamento de ayuda a la familia se encarga de pagarles una buena parte del sueldo. Ellas llevan 1 o 2 días a la semana a la guardería a los niños para que se integren con otros, y tienes entrevistas periódicas con ellas. El listado de asistentas te lo dan en la maternidad, donde una empleada del Ayuntamiento viene a visitarte para informarte de todos los derechos que tienes una vez salgas del hospital.
(La estancia aquí para un parto normal es de 4-5 dias y para cesárea una semana o 10 días. Quieren sobre todo que salgas sabiendo el ABC de como dar de comer, cambiar, bañar, etc y sobre todo que te recuperes después del parto)
Cuando das a luz te proponen que las 2 primeras noches les dejes al peque en la sala de bebes para que puedas descansar, puedes ir a verlo tantas veces quieras y llevártelo de nuevo a la habitación, pero te aconsejan que descanses porque saben que luego sera muy duro si no duermes los primeros dias.

6.Ademas de la familia, desde que sois padres ¿qué echáis o habéis echado de menos de España para criar a vuestro hijo?

La verdad que solo hemos echado de menos a la familia. 



Muchas gracias a Macarena por habernos contado su experiencia maternal en Francia.
Foto Llámamemamá: Ernesto apoyando a la Selección


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Tanto Macarena como Enrique han tenido que aprender a ser padres lejos de sus familias, de su país natal, de todo lo que ellos han vivido de pequeños, pero sin duda esta vivencia les ha hecho contemplar que hay muchas y diferentes formas de ser padres, de sobrevivir, de crecer personalmente y de tener la oportunidad de que sus pequeños vivan conociendo otra cultura distinta a la española.


Fotos Llámamemamá: Ernesto y Daniela

El próximo jueves, dos mamás, una mexicana y otra chilena, nos cuentan cómo se vive la maternidad en sus países. También os adelanto, conoceremos a NIDMI, una empresa que está entregada a ayudar a familias en el cuidado de sus pequeños.

¡Os espero!

Mamá y profesional, ¿Utopía o realidad?

lunes, 9 de junio de 2014

Comenzar con este título aún me da pena. Si. Eso de que la mujer deba preguntarse sí puede ser mamá y profesional me parece algo tan ancestral que me asusta pensar que hoy en día continuamos sin avanzar.

Algunos dirán, 'no, no, si ahora estamos mucho mejor que hace años' 'La mujer cada vez está más considerada en la empresa' 'Ahora hay muchas mas facilidades' ¡Ja, ja, ja y más ja!

La realidad sigue siendo la misma. Me gustaría decir lo contrario pero sintiéndolo mucho, aún no puedo. Los sueldos no son equiparables y por supuesto ser mujer implica que es-muy-probable-que-acabe-siendo-madre. Es cierto, muchos empresarios prefieren contratar a hombres por el mero hecho de que nosotras contamos con ese 'handicap'.

De antemano diré que yo he tenido la suerte de sentirme respetada y valorada no sólo como mujer, si no como profesional, y eso hace que no me sienta diferente a mis compañeros. Pero, ¿Quién no conoce a alguien que ha sido discriminada por el mero hecho de ser profesional y madre? 

Existen aquellos que creen que estos dos 'trabajos' no son compatibles. O eres madre, o eres trabajadora, pero ambas cosas...Imposible. He leído artículos y post que tratan de diferentes formas este tema. Y es que a todas nos preocupa. Intentamos buscar el mejor momento para decidir dar un paso tan importante en nuestra vida, sólo para planificarnos y organizarnos.

Cuando mi chico lea esto, sabrá que le doy (aunque aún no lo crea) la razón en muchas cosas. El es de una ciudad pequeña, y yo...de Madrid. Parece una tontería, pero ser madre y trabajadora es mucho más sencillo en una ciudad de menos de cien mil habitantes, a serlo en una gran urbe. ¿Por qué? Muy simple.

Es habitual ver como de siete a ocho de la mañana la puerta del portal de casa de mis padres se llena de coches en doble fila y padres aturullados, cargados con mochilas, carros, y bebés aún en pijama y con cara de recién despertados, listos para pasar un genial día con los abuelos. De la misma manera, y casi los mismos coches, nos encontramos a las ocho de la tarde (con cara de pocos amigos, sin rastro de maquillaje y deseosos de llegar a casa) para recoger a los pequeños.

Muchos padres que viven en una gran ciudad trabajan a más de una hora de casa, mientras que aquellos que lo hacen en pequeñas ciudades, en su mayoría, salen del trabajo y en pocos minutos están con sus familias. 

Vives con temor a que tu bebé se ponga malo, o tengas reunión en el colegio. En muchos sectores sigue siendo cosa de la madre. Ya lo dije en un post anterior, cuando nació mi pequeño me planteé darle parte de mi baja a mi pareja. Cosa que resultó imposible. 'Ni se te pase por la cabeza que lo consulte con mi jefe'. Ellos, también viven con temor a esa negativa. Que la madre falte al trabajo por un hijo, es 'más lógico' que si es el padre quien decide cuidar de su bebé . Esto, sí es la realidad.

Yo teletrabajo, y pienso que si las empresas cuidasen más de sus trabajadores, y valorasen que el rendimiento se mide, no por las horas que pasas frente al ordenador, si no por la calidad y profesionalidad que cada uno desempeña, la conciliación familiar y laboral dejaría ser cosa de locos.

Como todos sabemos los países nórdicos destacan por su flexibilidad laboral cuando tienes niños a tu cargo. En Finlandia y Noruega, las bajas por maternidad tienen una duración de 18 meses. En Alemania, tienen la posibilidad de acogerse a una 'parada' laboral de 14 meses percibiendo más del cincuenta por ciento de su salario.



En España, muchas mujeres deben volver al trabajo al cuarto mes de haber dado a luz (obviando que la OMS aconseja la lactancia materna durante los seis primeros meses de vida). Y para qué hablar de todas aquellas emprendedoras autónomas que casi con el recién nacido enganchado a la teta, han de volver a sus puestos para no dejar de estar al pie del cañón.

Hoy, la media de edad de las madres en España se sitúa por encima de los treinta años. La situación económica y la inestabilidad hace que retrasemos más y más ese momento. Todo esto, además del estrés, dificulta muchas veces conseguir ese objetivo, cosa, que puede ser bastante frustrante.

Por eso, ojalá pronto pueda escribir un post donde proclame a los cuatro vientos, que ser madre y profesional van de la mano. Que la positividad y vitalidad que nos aporta tener hijos podemos aprovecharlo para crecer en el trabajo. Que ya no hay temores a ser discriminadas por estar embarazadas o por tener que cuidar de nuestros pequeños, porque compartimos esta última tarea con nuestras parejas, sin que ellos tampoco se sientan diferentes.

La conciliación familiar y laboral beneficiarán sin ninguna duda, a nuestra labor maternal, pero también a nuestro empeño y dedicación profesional.

¿Habéis tenido algún problema en vuestras empresas?¿Os habéis sentido discriminad@s por vuestra labor de padre o madre? ¡Espero vuestras experiencias!


Foto: Google.es

Llámame PAPÁ

jueves, 5 de junio de 2014

Leía esta semana precisamente, una artículo en diario ABC titulado 'Cuidar a los hijos modifica el cerebro masculino' y que explica cómo el tener un bebé, aumenta el nacimiento de neuronas y potencia redes cerebrales que ayudan a que ellos entiendan las necesidades del pequeño.

Pero esto era algo que ya me imaginaba.

A veces, por no decir siempre, el hombre es la parte secundaria del embarazo. Las mujeres sufrimos los cambios hormonales, físicos y notamos a nuestro pequeño las primeras. Ellos en cambio han de esperar unos meses para poder sentir al bebé, y digámoslo claramente, para ser conscientes de la que se les avecina.

Pero el padre, aunque crea que no, es básico, fundamental e imprescindible desde le minuto uno. Sus ánimos, su templanza, el ver 'los toros desde la barrera' puede servirnos de gran ayuda en esos momentos de estrés, pánico, miedo, incertidumbre... Su función es la de protegernos.

Es normal que tarden en darse cuenta, y debemos darles su tiempo y su espacio para que piensen (y no piensen a veces) en todo lo que está sucediendo.

Debemos ser comprensibles. Cuando nosotras nos agobiamos, o tenemos alguna duda de esas existenciales (surgen bastantes desde que eres madre), ¿A quién recurrimos? Exacto. A las otras mamás de nuestro alrededor.
Sin embargo, ellos, cuando se sientes frustrados, cuando les surgen interrogantes durante esta difícil tarea de ser padres, ¿Recurren a otros papás de su alrededor? Sinceramente, creo que no.

A veces parecen torpes, nerviosos, inseguros, no saben cómo actuar/acertar con nosotras (¡angelitos!), pero cuando llega el momento... Es en ese preciso instante cuando comienzan a sentirse PAPÁS de verdad.

Recuerdo que mi chico jamás había cogido a un recién nacido, y cuando nació nuestro pequeño, fue él quien hizo el piel con piel. Tuvo que ser un momentazo (prometo que hubiese pagado por verlo). Pero su relato fue tan dulce, que me lo imaginé como si yo hubiese estado con ellos en aquella desconocida habitación.

Aprendió sorprendentemente rápido a todo. A bañarle (aunque al principio le asustaba un poco), a cambiarle, a vestirle, a acunarle. Pero también he de reconocer que el pobre se agobiaba cuando lloraba, y yo...pues yo también. Porque al fin y al cabo los tres nos estábamos empezando a conocer como familia.

Pero ahora les veo juntos y no puedo dejar de mirarles. No se si a mi chico le han aumentado las neuronas (supongo que también) pero de lo que estoy más que segura es que ha hecho que su corazón se abra aún más, que viese lo bonita que es la vida y la sonrisa tan especial que nos despierta cada mañana ( acompañada de tortazos a primera hora del día, mordisquitos, llantos, babás...jeje) Pero resulta mágico.

Muchas veces pedimos igualdad (sobre todo igualdad para la mujer), pero nos olvidamos de la dramática situación de los padres. Un papá es tan o más valioso en el cuidado de un hijo que muchas madres. Aún siendo así, la Justicia de este país se atreve a ponerles trabas en la custodia de los menores, pero, ¿Por qué?

Conozco a muchas mamás maravillosas, pero también a muchos papás extraordinarios, capaces de cuidar, educar, prevenir y mantener a sus hijos de la misma manera y con el mismo intenso amor. Por eso, aún me resulta más surrealista esta situación.

Otra cosa que intento comprender, pero me resulta imposible, es la baja por paternidad. ¿Baja por paternidad? Es injusto. Yo necesitaba a mi pareja más que nunca, y cuando empezábamos a funcionar, tuvo que comenzar a trabajar. Deberíamos exigir un equilibrio ya que ellos son fundamentales para nosotras y nuestros bebés en esos primeros meses de caos continuo.

Hablar de bebés, pañales, cremas, y puericultura en general, puede parecer cosa de mujeres, pero nada más lejos de la realidad. Cada vez hay más papás 2.0 que escriben blogs de su experiencia en el mundo infantil, y lo cierto es que no tienen desperdicio. Os dejó algún ejemplo para que les echéis un vistazo porque son geniales. Y papá también, ¡Y yo con estas barbas! ¡Un olé por esos padres valientes que deciden contar a los cuatro vientos todas sus súper - vivencias (que tienen tela)!

Quizá que una mujer te cuente su embarazo, parto, lactancia...Puede resultar interesante, pero ¿Y si los que lo cuentan son los papás? ¿Os habéis parado alguna vez a preguntar a vuestra pareja qué sintió durante y después del embarazo? Probablemente nos sorprendería saber que ellos pasaron más miedo que nosotras, que les asustaba no estar a la altura, que dudaban si lo hacían bien para con sus mujeres, que se hacían preguntas sin que nadie les pudiese contestar... Por eso y porque ser padres es cosa de dos, debemos exigir y exigiremos tener los mismos derechos desde ¡Ya!.

Gracias a todos los papás que se toman la molestia de leerme, de comentarme, de compartir sus ideas, su experiencias, sus miedos y sus alegrías con nosotros. ¡Siempre seréis bienvenidos!









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