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Un regalito para papá

lunes, 16 de marzo de 2015

Muchas sois las que me habéis preguntado estas últimas semanas sí tenía pensado hacer un post de regalos especiales para el próximo día 19 de marzo, Día del Padre.

Lo cierto es que siempre he pensado que tanto el Día del Padre como el Día de la Madre es un mero trámite comercial. Se que suena a tópico eso de que los días de los padres deberían de ser todos, que cada día tenemos que acordarnos de nuestros progenitores, pero es que es totalmente verdad.

Desde hace semanas los grandes almacenes nos han comenzado a bombardear desplegando la magia del 'consumismo', pero tal y como está la situación en nuestro país, este año he pensado en buscar propuestas low cost

Creo que no es necesario gastar mucho dinero, ni comprar regalos para salir del paso, que por cariño y sentímiento siempre quedan en el mueble del salón. He querido buscar cosas prácticas y económicas.

Cena o comida en familia.  Os parecerá una tontería pero, ¿Cuántas veces nos sentamos en familia y disfrutamos de una comida amena en compañía de nuestros padres? Para ello, tenemos que pensar ¿Cuál es la comida favorita de papá? Si sois muy aventureros, podéis escoger una temática, y desarrollarla. ¿Cuál es su postre preferido? Si lo sabéis, es la hora de poner manos en la masa y sorprenderle. Estoy convencida de que sabrá apreciar el esfuerzo que os ha supuesto organizarlo.

Tarde de cine.  Muchas veces el estrés del trabajo, el cansancio diario, hace que nos de una pereza tremenda salir de casa. ¿Por qué no llevar a papá al cine a ver esa película que tanto le gusta y que por falta de tiempo aún no ha visto? También podemos regalarle las entradas y que las disfrute con quien él más desee. 

Dos regalos en uno. Aunque esto quizá se vaya un poco de precio, estamos a poco más de un mes del Día de la Madre, ¿Por qué no hacer un regalo conjunto? Ahora sabéis que existen multitud de 'cajas sorpresa' donde podéis elegir entre miles de planes para dos personas. Relax, romanticismo, aventura, creo que merece la pena regalarles ese momento en pareja.
También hay cajas individuales, por eso para los más atrevidos podéis escoger conducción de coches de lujo, paracaidismo, rutas vinícolas...

Un regalo muy tecnológico. Los papis de ahora son muy modernos, y entienden a la perfección las nuevas tecnologías. Ayer pensaba una idea bonita y barata, que sin duda reflejase todo lo que le queremos, y llegué a la conclusión ¿Por qué no preparar un fotovideo con todas las imágenes de los dos en este último año? Es un detalle muy tierno, que sin duda dejará a nuestros padres con la baba caída.

Díselo por carta. Yo reconozco que soy muy dada a expresar mis sentimientos por escrito, pero creo que además puede ser una forma inesperada de desearle un buen día. Elige uno de los rincones favoritos de papá. El sofá, la cocina, el despacho, y dejadle un sobre con vuestra carta. Parece algo muy liviano, muy de andar por casa, pero ¿Cuántas veces les decimos lo que les queremos? A veces, por vergüenza dejamos pasar la oportunidad de hacerlo, sin embargo, por escrito, todo es mucho más sencillo y personal. 
No debemos esperar a que nos falten para darnos cuenta de lo mucho que significan en nuestras vidas.

Creo que este año no debemos comprar tantas cosas, cosas, que efectivamente a veces quedan en el armario, que por supuesto hacen ilusión, pero pienso, que tenemos que ir más allá. Sin la necesidad de gastar dinero, pero si tiempo. Nuestros padres necesitan nuestro tiempo, disfrutarnos un poquito más, y eso sin duda, es un regalo que no está al alcance de ningún gran almacén.



¿Habéis pensado ya cuál va a ser vuestra sorpresa?

La fuerza del destino. ¡Bienvenido príncipe Marco!

miércoles, 11 de marzo de 2015

Un amor de adolescencia. Ese que todo el mundo cuestiona y que muchas veces resulta ser el perfecto. Dicen que los polos opuestos se atraen, y cada vez estoy más convencida de ello. 

Desde que Estela y Rafa se conocieron estaban convencidos de que su amor era verdadero. Nada ni nadie podría distanciarles y cada día que pasaba deseaban dar pasos juntos, pasos hacia la pequeña gran familia que hoy tienen.

Ella, tierna, buena, crédula y generosa. Todo le parecía bueno, todo le sabía bien, y disfrutaba cada segundo de la felicidad que le aportaba sentirse querida, deseada. Rafa era y es su punto racional, su contrapunto. El que calma sus heridas y el que por ella bajaría la luna cada noche.
Estaba dispuesto a todo por verle sonreír, tanto es así que se propuso cumplir todos y cada uno de sus sueños, entre ellos, el que le llevaría a tomar una de las mayores decisiones de su vida. Ser padres.

Pronto recibieron la noticia. Habían logrado lo que tanto anhelaban, tendrían ese pedacito de cada uno, que compondría la mezcla perfecta de los dos. ¡Qué bien se está embarazada! El mejor momento de su vida, sin duda. Estela se sentía bendecida, ilusionada, feliz y deseosa de tenerle entre sus brazos.

Marco era la guinda de su felicidad. 

A las 38 semanas recibieron una extraña y desconcertante noticia. Su bebé no cogía peso y lo mejor sería traerle al mundo cuanto antes.

Pese al desconcierto, Estela estaba tranquila, confiaba en que todo saldría bien. Cada noche, Rafa y ella intentaban transmitir a Marco que estaban unidos, y que juntos podrían con todo.

Llegaron al hospital, y tras varios intentos por provocar el parto, el pequeño seguía sin querer salir. Rafa sabía lo que debía hacer. Como siempre, intento darle todo el amor, calor y apoyo a su mujer, haciéndole sentir que el comienzo de su nueva vida estaba a punto de asomar. ¡Cuánto agradece esa paz que le regala día a día!

Era 27 de julio. Sin duda, el día, el gran día. Las contracciones hacían de las suyas, un calor extremadamente denso recorría su cuerpo, pero no podía fallar, y no lo hizo. Su cabeza sólo podía pensar en ayudar a su pequeño a recorrer el camino. Luchó, empujó y no perdió nunca la calma. Él estaba a su lado, impactado por todo lo que estaba sucediendo y por la inmensa fuerza que ella demostraba pese al dolor.

Sus piernas temblaban y su sudor se mezclaba con el frío hierro de aquella cama. ¡Ya llega! ¡Bienvenido al mundo pequeño Marco! Era su bebé, lloraba, estaba bien, todo había salido tal y como esperaban. Su piel sonrosada, nueva, pura. Sus ojos rasgados, vivos, no querían perder ni un detalle de todo lo que el mundo le deparaba. Las lágrimas empaparon sus mejillas y tanto Rafa como ella sintieron ese escalofrío tan especial que se siente cuando ves por primera vez a tu hijo. Cuando puedes gritar a los cuatro vientos que eres padre. Cuando sientes esa eterna responsabilidad de proteger algo tan tuyo, tan de los dos.

Marco nació con 2.170 gramos, y eso hizo que tuviese que pasar unos días en neonatos. Estuvo muy arropado por todo el personal clínico, pero Estela sólo pensaba en el momento de llegar a casa y no tenerle. Fue duro salir del hospital sin él. Después de nueve meses, tenía la sensación de haber perdido una parte de su ser. Sin embargo, por suerte los días pasaron rápido y pronto pudieron llevarle a casa, a su hogar. 

Sentir que ya jamás nadie les separaría y que una vez mas, la vida les había regalado la posibilidad de vivirla juntos. Estaban orgullosos y sus ojos brillaban de felicidad, habían conseguido lo que siempre habían soñado, lo que aquella tarde en Venecia, frente al Puente de los Suspiros, se prometieron, formar su propia familia.

* Estela ha querido hacer una mención especial a una persona que se cruzó en sus vidas. Creyó ser un ángel que en el momento en el que mas tranquilidad necesitaba ahí estuvo. Enfermera y mamá de su amiga Cristina Durán. De parte de Estela y Rafa, gracias, gracias simplemente porque tu presencia hizo más sencillo uno de los días más importantes.

** Gracias a Estela y Rafa por prestarme uno de los días más especiales de sus vidas. Gracias a Marco por ser el regalo perfecto para sus papás.


Dos días sin él

domingo, 8 de marzo de 2015

Ya había pasado varias noches sin nosotros, pero este fin de semana ha sido el primero que me he separado de él durante dos días.

Al principio parece extraño, y escribes cada hora para saber qué tal está (además se quedó algo malito) pero he de reconocer que esa desconexión me ha venido genial.

Vaya por delante que confío plenamente en su padre, y aunque no sepa conjuntar la ropa y le lleve con cada prenda de un color, se que cuidarle, le cuida como yo o incluso mejor. Eso, quieras que no tranquiliza bastante. 

Como siempre digo, para cualquier persona tener su propio espacio es fundamental. Creo que ayuda además en la relaciones interpersonales y que fomenta el autoestima.

Era mi despedida de soltera. Cada segundo fue una sorpresa, y compartirlo con tres de mis mejores amigas hizo que fuese insuperable. No diré que te olvidas de todo, pero Córdoba, el solecito, las cañitas, las calesas, el flamenco hicieron que por su segundo me sintiese como en un sueño.

Ponerte guapa, hacer pequeñas y confesables locuras, de esas que sólo haces en ocasiones así. Reírte, perder la vergüenza, todo el conjunto te transporta a esos días de eterna juventud.

Obviamente le tenía en mi mente y algún día espero llevarle a esa bonita y acogedora ciudad que baña el Guadalquivir, pero me apetecía disfrutar a tope de aquello, en soledad.

De vez en cuando se agradece evadirte de las responsabilidades. Del sueño, de las comidas, de cambiar pañales, de seguir horarios... A veces, simplemente necesitas sentir que no llevas reloj, que cada segundo que pasa es una incógnita  y que el simple hecho de charlar con tus amigas certifica que aún eres joven y eso, también es felicidad.

Vuelvo deseando verles, no lo niego, y con unas ganas inmensas de abrazarle y comerle a besos, pero estos momentos propios no hacen más que certificar que se puede ser madre, mujer y también divertirse y escapar de la rutina.


Además, ayer 8 de marzo celebramos el día de la mujer trabajadora. Hay tanto todavía por hacer... Seguiremos peleando como leonas porque algún día verdaderamente se reconozca nuestra labor, nuestros derechos. Lucharemos porque la igualdad sea una realidad y no una utopía. Felicidades a todas las mujeres, trabajadoras todas, dentro y fuera de casa, a las madres, abuelas, a todas las que sienten que reman en la misma dirección, la de demostrar al mundo nuestra fortaleza, esa que nada ni nadie nos podrá arrebatar.


Ni un pelo de tonto...

jueves, 5 de marzo de 2015

Esta entrada ha surgido por casualidad, pero sin embargo, me apetece muchísimo compartirla con vosotros.
Que conste que no es ningún post promocionado, no tengo ningún tipo de favor especial por hacerlo, pero salí tan satisfecha que he pensado que podría servir de ayuda a mamás desesperadas como yo.

Mi hijo tiene un pelo tremendo, es más, debería decir un pelazo envidiable, sin embargo, cortárselo se ha convertido en misión imposible para cualquier peluquera valiente que se preste.

Recuerdo que la primera vez que le llevamos a una peluquería, la profesional decidió regalarnos el corte por lo mal que lo había pasado. Comienza a ponerse rojo, patalea, llora, un auténtico show. Mi madre ya se ha negado a volverle a llevar y a mi suegra le entra el pánico con sólo pensarlo (reconozco que a mi me pasa igual).

Las últimas veces se lo han cortado gente conocida, con confianza, pero lo mismo le da que le da lo mismo. Es entrar por la puerta y no parar de llorar.
El ruido de la maquinilla le recuerda al mismo infierno y se revuelve cual corderillo camino del matadero. 

Así que, hace poco, paseando por un centro comercial descubrimos una genial idea: FashionkidsDigamos que vimos la luz. ¿Por qué no probar?

He de confesar que estábamos un poco reticentes y miedosos. Yo miraba asustada a la pobre peluquera, que se presumía feliz. Entonces le montamos en una silla con forma de coche y ahí se le olvidó todo. Miles de colores nos rodeaban, juguetes, disfraces, y hasta cada niño disponía de una tablet.

No paraba de parlotear, cantar, y sonreír. Fue entonces cuando la maquina y la destreza de la peluquera hicieron el resto. Yo ni pestañeaba y me parecía un sueño lo que estaba viviendo.

La maquinilla, la tijera y mi hijo ¡Eran compatibles! La verdad es que la experiencia fue todo un éxito. Todos salimos contentos y con el pelo cortado. De hecho, no quería bajarse del coche.

El corte nos costó 13,50 euros. Quizá un poco caro, pero sin duda nos mereció la pena. Además, le compramos esta gomina para niños que nos sirve de gran ayuda para domar esos pelos que nos taen de cabeza, sin alcohol y por sólo 5 euros.



Antes de irnos, le hicieron este diploma tan especial, y que guardaremos con muchísimo cariño.


Y vosotros, ¿Cómo lleváis la ardua tarea de cortarles el pelo? ¿Habéis probado este tipo de peluquerías?

¿Chupete o no chupete?

lunes, 2 de marzo de 2015


Hace poco una lectora, amiga y futura mamá me preguntaba si sabía la diferencia entre chupetes de silicona y chupetes de látex. Lo cierto es que lo desconocía, y me propuse investigarlo.

Cuando nació mi pequeño ya tenía comprados varios chupetes, además de los muchos que ya me habían regalado, y obviamente pensaba que utilizaría todos y cada uno de ellos (¡pobre ignorante!) 
Acerca del uso del chupete había oído millones de cosas. Que si estropeaba el paladar del bebé, que influiría en la correcta formación de los dientes, que luego ya verás para quitárselo, etc, etc...

No os quiero engañar, de todos esos dires y diretes lo único que me empieza a preocupar es cómo quitárselo. Se que hay muchas mamás que se plantean no dárselo por lo que ello conlleva, sin embargo, os diré que para mi es uno de los mejores inventos.

Si señor. ¡Un hurra por el chupete! ¡Cuántos quebraderos de cabeza me ha quitado este aparatillo! El problema es que veo que le gusta tanto como a mi, y quitárselo sin duda, será una difícil misión.

¿Qué modelo elegí yo? Lo cierto, es que yo elegí varios. Silicona, látex, tetina ergonómica, tetina plana...Todos. Pero el que firmó la sentencia final, sin duda fue mi pequeño, y fue clarísimo. Tetina plana si o si. 

Nos regalaron unos de la marca Avent, y eran sus favoritos. Suavinex también los tiene, y ahora es imposible que coja otros. De hecho, los que no tienen tetina plana, le dan arcadas.


* Estos en concreto son los que tiene ahora mi hijo y además son súper cómodos porque la anilla brilla en la oscuridad y es muy fácil localizarlo por la noche en la cuna. (Avent)

Pero, volviendo a la duda de mi amiga, y buceando por la red, he encontrado unas definiciones que sin duda puede ser de gran ayuda:

Chupetes de látex: las tetinas de los chupetes fabricados con este material natural (de un color entre ámbar y amarillo) son, por lo general, blandas y elásticas, así se asemejan más a la sensación del pecho materno. Se caracterizan por su alta resistencia a los tirones o mordiscos, de modo que se pueden utilizar sin problemas en todo momento. Al ser de un material natural, se desgastan y estropean con mayor facilidad, se deforman y se vuelven pegajosas y pueden absorber sabores y olores, por lo que es recomendable sustituir estos chupetes por uno nuevo cada uno o dos meses.


Chupetes de silicona: este material sintético transparente es más rígido que el látex, pero menos resistente a los mordiscos y tirones, por lo que se recomienda para las etapas anteriores a la dentición del bebé. Por otra parte, las tetinas de este material resisten muy bien las altas temperaturas, se desgastan con menos facilidad y son más fáciles de limpiar (doy fe de todo ello), ya que ni la grasa de los alimentos, ni otras sustancias pueden dañarlos. Los fabricantes recomiendan sustituirlos en cuanto se aprecien marcas de mordiscos u otras deficiencias.


La verdad es que hay tanta variedad de chupetes, que parece complicado saber cuál es el más adecuado. Hay incluso chupetes que actúan como termómetros o incluso como dispensadores de medicina.
Algo que tenemos que tener en cuenta es que es necesario comprarlos acorde a la edad correspondiente, así como renovarlos cada uno o dos meses como mucho, ya que además de desgastarse se convierten en focos virícos. También conviene de vez en cuando hervirlos para limpiar las bacterias acumuladas.
Pero, ¿Qué habéis hecho vosotros para quitárselos? ¿A qué edad es recomendable hacerlo? Yo creo que esperaré a que acabe el duro proceso de dentición ya que ahora es un genial y natural calmante para esos dolores insoportables por los que pasan los pequeños.

Commons Attribution 4.0 International license.

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