Era principios de 2014 y hacia apenas un par de días que me había reincorporado al trabajo después de dar a luz a Petit Manuel.
Llámamemamá llevaba unos meses en mi vida y por fin iba al primer evento que Madresfera organizaba en una tienda de juguetes, Baby Deli (Calle Alcalá, 91). Estaba un poco nerviosa, y desorientada, como una principiante vaya, tal cual.
Poco a poco las mamis blogueras comenzaron a llegar. Con la primera que me encontré fue con ella, Patricia. No se por qué, pero me dio muy buena vibra, transmitía dulzura y eso me tranquilizó.
¿Tienes un blog? ¿Cómo se llama? Mimuselina.
Recuerdo que me dio su tarjeta y no sabía como excusarme, pufff llevo poco tiempo en esto, apenas unos meses y aun no tengo tarjetas para repartir (en cuanto salí de allí las encargué para poder llevarlas al siguiente evento ;=).
Os confieso que para entonces, ¡Ni si quiera sabía que era una muselina! Así que cuando llegué a casa e hice recopilación de todas las tarjetas recibidas, me puse a curiosear en las webs.
Siempre he seguido las cosas tan bonitas que hacen. Y no lo digo por decir, lo digo porque detrás de cada producto, de cada foto, de cada cesta, se ve el mimo y el entusiasmo que ponen en que todo salga bien.
Además, cuentan con dos modelos muy especiales, Valeria y Nico que desde luego son el mejor ejemplo de que en casa se 'cocinan' cosas muy bonitas y prácticas.
Cuando leí que buscaban blogueras que probasen sus productos, reconozco que no tardé ni medio minuto en escribirles. Pienso yo, ¿Quién mejor que una madre para saber si son útiles, si son buenos, si el tejido es suave, si de verdad se adaptan a la vida todoterreno que llevamos?
La muselina. Bueno la frase de por si ya es genial, pero al igual que el babero tiene una textura muy muy suave y además tiene una medida ideal, sobre todo para esos días de verano que refresca por las tardes/noche y donde creo le vamos a sacar muchísimo partido.

